Juan Carlos Díaz Lorenzo

Aerolíneas Canarias (AEROCASA) adquirió en 1975 un avión Mitsubhisi Mu-2B-35[1], con el que operó durante algo más de un año en vuelos de aerotaxi entre el archipiélago canario, el Sahara y Dakar (Senegal). Este avión fue el canto del cisne de la compañía de aviación propiedad de la familia Rodríguez-López, propietaria del aeródromo de El Revolcadero, en La Gomera. Durante su existencia, AEROCASA operó otros modelos -Piper Navajo y Britten Norman Islander- y también fue escuela de destacados pilotos canarios.

Mitsubhisi Mu-2B-35 de Aerolíneas Canarias

Otra compañía española, Audeli, compró en 1987 tres aviones de la serie Mu-2J[2] con los que estableció un servicio de paquetería nacional con base en Madrid.

La compañía japonesa Mitsubhisi inició los estudios de este modelo de avión en septiembre de 1959 y en abril de 1962 ordenó la construcción de cuatro prototipos, el primero de los cuales voló el 14 de septiembre de 1963, equipado con motores Astazou, que también se utilizaron en los dos prototipos del Mu-2A, siendo después sustituidos por motores Garret TPE en el Mu-2B, efectuando su primer vuelo el 11 de marzo de 1965. La producción total fue de 34 unidades, de las que 28 se vendieron en EE.UU. por Mooney Aircraft Inc.

El modelo Mu-2D, del que se construyeron 18 unidades, dispone de depósitos integrales y mayor capacidad de carga, mientras que el modelo Mu-2F, con una producción de 95 unidades, dispone de motores de mayor potencia y depósitos de más capacidad (tips) en las puntas de los planos.

El 10 de enero de 1969 voló el prototipo del Mu-2G, que se diferenciaba del Mu-2F en que tiene un fuselaje 1,90 m más largo y unos carenajes en la parte inferior para albergar el tren principal. El modelo Mu-2J tiene el mismo fuselaje y motores de mayor potencia, mientras que el Mu-2K se trata, en realidad, de un Mu-2F con los citados motores, con los que puede alcanzar una velocidad de 585 km /h. El éxito de este avión ha sido importante y en 1996 casi volaban un millar de aparatos.

Durante la II Guerra Mundial, Mitsubhisi ganó merecida fama con la fabricación de unos 18.000 aviones, entre ellos una parte importante de los legendarios Zero. En 1952, año en el que se permitió de nuevo la construcción aeronáutica en el país del Sol Naciente, Mitsubhisi inició la producción bajo licencia de aviones americanos y en 1959 lanzó el proyecto de un avión genuinamente japonés, que tiene entre sus características más llamativas la carencia de alerones, accionando el mando lateral por medio de spoilers, así como la ausencia de un sistema hidráulico, excepto para los frenos, mientras que el tren de aterrizaje se acciona por medio de un sistema eléctrico y flaps de doble ranura. Los mandos de vuelo son manuales y dispone de cabina presurizada, con capacidad máxima para 12 pasajeros.

El modelo Mu-2J mide 11,94 metrois de envergadura, 10,13 metros de longitud y tiene una altura de 3,94 metros. La superficie alar es de 16,55 metros cuadrados. Está propulsado por dos motores Garret TPE 331, de 815 caballos cada uno. Alcanza una velocidad máxima es de 587 km/h, mantiene una velocidad de crucero de 499 km/h y la velocidad mínima es de 130 km/h. El techo máximo es de 28.000 pies.  La autonomía es de 2.705 kilómetros, con un peso máximo de 4.750 kg y un peso vacío de 3.085 kg. Puede alojar a ocho pasajeros y dos tripulantes. 

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos. Aviones en los cielos de canarias. Col. Las Alas del Atlántico. Tomo III. Madrid, 2002.

Velarde Silió, Jaime. Aviones españoles desde 1910. Madrid, 1995. 

Fotografía: Francisco Andreu Plaza.


[1] Matrícula EC-CQL, ex N291MA.

[2] Matrículas EC-EDE, EC-EDK y EC-EEE.

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