Juan Carlos Díaz Lorenzo

Funcionarios de la FAA y de la autoridad aeronáutica japonesa han visitado este lunes la sede del fabricante G S Yuasa, el fabricante de las baterías de litio instaladas a bordo del avión Boeing B-787 “Dreamliner”, en busca de pistas de los fallos técnicos que han provocado la parada obligada de este modelo de avión, recién estrenado. Los técnicos tratan de averiguar las causas, aunque se ha advertido que llevará su tiempo.

En principio se ha descartado exceso de voltaje como la causa del incendio en una de las baterías cuando el avión se encontraba en el aeropuerto de Boston. Otro incidente serio se refiere a un aterrizaje de emergencia de un avión de la compañía japonesa ANA, posiblemente por la misma causa. Una de las vertientes de la investigación trata de determinar si el proceso seguido desde el diseño hasta la fabricación ha sido el correcto.

No se discute la seguridad del avión, pero es preciso determinar y subsanar los fallos

Foto: Boeing

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Las compañías japonesas All Nippon Airways (ANA) y Japan Airlines (JAL), han ordenado suspender temporalmente las operaciones de sus aviones Boeing B-787 “Dreamliner” después del último aterrizaje de emergencia de uno de estos aviones por un problema en una batería en el caso de ANA y de un “incidente serio” en JAL, informan los medios internacionales. Ambas compañías son las mayores de Japón y las principales clientes del B-787.

Se ha ordenado una revisión a fondo de los aviones Boeing B-787 que vuelan en Japón, 17 aparatos en estos momentos. Una de las averías ha sido una fuga de combustible y en otro el incendio de una batería de litio cuando el avión se encontraba aparcado en el aeropuerto de Boston, sin nadie a bordo. Otro problema ha sido con los frenos, en otro se detectaron fisuras en una ventanilla de la cabina de pilotos y otro sufrió un escape de aceite.

El asunto es un serio revés para la imagen internacional del avión B-787

Foto: ANA