Juan Carlos Díaz Lorenzo

Uno de los pocos políticos canarios que demuestra interés frecuente por el transporte aéreo que tiene que ver con Canarias es el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso. Es persona confiable y trabajador y tiene nuestra consideración. No lo pensó dos veces cuando le exigió a Binter que incluyera escalas en su isla en las conexiones con África, y la aerolínea que comanda su correligionario Rodolfo Núñez acabó cediendo a las presiones, aunque a medias. Lástima que no haga lo mismo con el abuso de las tarifas interinsulares, donde el casi monopolio de facto hace lo que le viene en gana.

Ahora, Carlos Alonso quiere reunirse con las compañías nacionales que operan entre Canarias y la Península –Iberia, Air Europa y Vueling– para tratar de abaratar  los precios de los billetes, especialmente en verano. Las aerolíneas españolas se están forrando a costa de los residentes en Canarias, y aplican unas tarifas excesivas. Ha bajado el precio del combustible, pero no el precio de los billetes. Nunca lamentaremos lo suficiente la desaparición de Spanair y la intención de crear una aerolínea propia, como parece que tiene intención Ashotel, nos parece inviable. ¿Por qué no lo ha hecho Binter, donde tantas afinidades convergen?

Las aerolíneas nacionales y regionales sacan buena tajada en Canarias

Foto: Tave Myliu