Juan Carlos Díaz Lorenzo

No le van mal las cosas a Ryanair. En el primer trimestre fiscal de 2015, cerrado el pasado 30 de junio, la aerolínea irlandesa ha informado de un beneficio neto de 245 millones de euros, es decir, un 25% más en relación a igual periodo del año anterior, en que fue de 197 millones. La política de tarifas bajas sigue siendo la clave de su éxito, así como una mejora en los parámetros de puntualidad y los beneficios del programa “Always Getting Better”, dirigido a alcanzar una mejor experiencia de los clientes.

La facturación entre abril y junio de 2015 ha sido de 1.653 millones de euros, un diez por ciento más que en igual periodo de 2014. La cifra de negocios se eleva a 1.496 millones de euros y transportó 28 millones de pasajeros, es decir, un 16% más. La tarifa promedio se situó en 45 euros y los costes unitarios bajaron un siete por ciento. Está previsto un ahorro en combustible de 250 millones de euros, con una reserva del 90% a un precio de 91 dólares el barril para 2016 y del 70% en 2017 a 66 dólares.

Ryanair crece de manera imparable. Y las previsiones es que siga a más

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Al cierre del ejercicio fiscal en marzo pasado, Ryanair ha hecho público unos beneficios de 867 millones de euros, lo que representa nada menos que un 66 % de incremento en relación al año fiscal anterior. Todo parece indicar que la tónica seguirá en ascenso, pues las reservas crecen a un ritmo del cuatro por ciento, de modo que la previsión es que en marzo de 2016 el crecimiento será del diez por ciento.

La mejoría en los números de la aerolínea “low cost” irlandesa tiene su origen en el aumento de pasajeros, que han crecido bastante más de las previsiones iniciales, pues de un 4% se ha situado en un 11%. De modo que, según se ha publicado, de mantener esta línea ascendente las ganancias al cierre del próximo ejercicio fiscal, en marzo de 2016, rondarán entre 940 y 970 millones de euros.

Ryanair dispara sus beneficios. El aumento de pasajeros es la clave

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

No le van mal las cosas a la compañía “low cost” Easyjet, a juzgar por los resultados económicos del tercer trimestre fiscal, finalizado el 30 de junio, en el que registrado unos ingresos de 1.328 millones de euros. Lo que representa algo así como un 10,5 % de incremento respecto al mismo periodo del año anterior.

Ello es debido, fundamentalmente, a dos razones: una mejora de los ingresos por asiento y un incremento de la capacidad, según leemos en la prensa especializada. Dicho de otro modo, la optimización de los recursos en un escenario complejo y altamente competitivo. Los accionistas tienen razones para estar contentos.

Easyjet ha obtenido unos magníficos resultados en el tercer trimestre fiscal

Los ingresos totales por asiento se incrementaron en un 6,7% hasta los 71,47 euros, mientras que los ingresos por pasajero repuntaron un 7,7% hasta los 80,98 euros. El número de pasajeros transportados aumentó un 2,6% en el tercer trimestre, hasta los 16,4 millones, frente a los 16 millones del mismo periodo del ejercicio fiscal anterior. 

La compañía aumentó su oferta de capacidad en un 3,6%, hasta los 18,6 millones de plazas, con un coeficiente de ocupación del 88,2%. La compañía ha informado que ya tiene reservados el 73 % de los asientos del segundo semestre de este año. El beneficio antes de impuestos oscila entre 523 y 558 millones de euros, frente a los 368 millones del ejercicio anterior. 

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Parece que los números de Boeing vuelven a la senda deseada, es decir, la de los números negros. Al cierre de septiembre, el poderoso fabricante norteamericano ha declarado unos beneficios de 2.922 millones de dólares, es decir, un incremento del 11 % con respecto al año anterior. Otros parámetros macroeconómicos también son positivos: un beneficio neto de mil millones de dólares en el tercer trimestre de 2012 y unos ingresos de 20.000 millones de dólares en números redondos.

¿Dónde está el quid de la cuestión? Fundamentalmente en la producción de los aviones Boeing B-747 serie -800 y Boeing B-787 “Dreamliner” en sus dos versiones. Han subido las entregas de aeronaves y, en consecuencia, los ingresos. La versión -900 del B-787 se encuentra en estos momentos a gran escala, lo cual hace prever que la facturación se incrementará considerablemente en el próximo ejercicio. La cartera de pedidos así lo augura: nada menos que 4.100 aviones en sus diferentes modelos, por una cifra astronómica: 307.000 millones de dólares.

El majestuoso Jumbo de la serie -800, una nueva dimensión

Foto: Boeing