Juan Carlos Díaz Lorenzo

Fuentes extraoficiales informan de que la aerolínea estatal venezolana Conviasa ha suspendido los vuelos programados hasta final de año en las líneas Caracas-Madrid y Caracas-Buenos Aires. Las dificultades de la línea con España son evidentes desde hace tiempo, en que se han producido aplazamientos de varios días en las fechas de los vuelos alegando supuestos “motivos operacionales”, informa el digital diariodecaracas.com. A los pasajeros afectados se les ha llamado por teléfono para informarles de la situación y de que les será devuelto el importe de sus billetes.

En la actualidad, y debido a las restricciones cambiarias y las dificultades existentes con las aerolíneas internacionales que operan en el país en la liquidación de la deuda pendiente, conseguir un billete no es fácil. El cupo de plazas disponibles se ha reducido en un 50% y la mayoría sólo son accesibles para su pago en dólares. Los afectados tratan infructuosamente de obtener respuesta de los directivos de Conviasa y sólo consiguen hablar con los operadores telefónicos, que repiten sistemáticamente el mismo mensaje. Así como Conviasa ha mejorado su red doméstica, sin embargo los vuelos internacionales siguen siendo una asignatura pendiente.

Conviasa tiene dificultades para mantener su red internacional

Foto: Conviasa

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Iberia no ha conseguido, y lo más probable es que no lo consiga, que el Gobierno de Venezuela le liquide unos 200 millones de dólares que están pendientes en concepto de billetes vendidos en el país. Las autoridades bolivarianas tienen bloqueado esa importante cantidad, que cada día se va engrosando más, pues Iberia sigue volando a Venezuela y sigue vendiendo billetes, a sabiendas de su dudoso cobro. Así lo ha reconocido el presidente de la aerolínea española, Luis Gallego, en unas declaraciones a TVE.

Lo curioso del caso es que mientras en su día Iberia suprimió líneas históricas, como Madrid-La Habana, Madrid-Santo Domingo y Madrid-Montevideo, mantiene sin embargo sus vuelos a Venezuela a fondo perdido, engrosando una deuda que tiene su impacto en la cuenta de resultados. Dice Luis Gallego, de boca para fuera, que espera llegar a un acuerdo con el gobierno de Venezuela, cuando todos los indicadores apuntan a que no hay cobro. Lo mismo le sucede a Air Europa y a otras aerolíneas internacionales que operan en el país

Iberia mantiene su presencia en Venezuela, aunque sin cobrar los billetes

Foto: Curimedia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Según datos facilitados por la IATA, en los diez primeros meses del año 2014 se emitieron 1.427.975 pasajes en Venezuela, lo que representa, en comparación con igual periodo del año anterior, una reducción del 48,4 %. Entonces, el número de billetes emitidos fue de 2.768.338. Ello es un reflejo de la contracción que ha experimentado el mercado debido a la crisis que ha generado el impago de las liquidaciones de billetes vendidos por parte del Gobierno bolivariano, cifra que asciende a unos 3.600 millones de dólares.

El cambio de estrategia de las aerolíneas, de vender el grueso de sus billetes en dólares, para evitar que la deuda aumente más, suma nuevas complicaciones a los pasajeros, agentes de viajes y al propio Estado. De modo que la oferta en bolívares sufre una drástica reducción y para comprar los billetes en dólares es preciso poseer divisas, cuentas bancarias en el exterior o familiares residentes en el exterior que puedan adquirir y transferir los billetes. Los pasajeros lo pasan mal, pues viajar al exterior se ha convertido en una carrera de obstáculos, pero a las agencias supone la puntilla, pues no hay casi billetes que vender.

La situación del transporte aéreo en Venezuela está inmerso en una grave crisis

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A pesar de las dificultades que tienen las compañías aéreas para el cobro de la deuda de 3.600 millones de dólares que les debe el Gobierno de Venezuela, el país latinoamericano es un destino rentable. Los venezolanos tienen más dificultades que nunca para conseguir un billete hacia el exterior y las aerolíneas han reducido sus cupos en casi un 50 %, pero algo ha cambiado en la estrategia: desde mediados de 2014, una parte importante de los billetes, se venden en dólares y no en bolívares.

Queda un remanente de billetes (boletos) en la moneda venezolana, a precios desorbitados y aún así difíciles de conseguir, aunque la operatividad de estos billetes permiten cancelar los costos operacionales y evitan que la deuda aumente. Con la facturación en dólares, los beneficios se mantienen. En todo caso, en la medida en que haya menos divisas que liquidar, es bueno para el gobierno y salvo la deuda de 2012 y 2013, en 2014 casi está al día, informa “El Nacional”.   

Vista parcial de la plataforma de aeronaves en el aeropuerto de Maiquetía

Foto: Kalen40

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El Banco Central de Venezuela y el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) han decidido mantener vigente, hasta nuevo aviso, la cotización en curso para la venta de los billetes aéreos en la tasa del Sistema Complementario de Administración de Divisas, conocida como Sicad I. La nueva medida propuesta, denominada Sicad II, que quintuplicará el precio de los billetes, ha sido pospuesta, según confirmó IATA.

El INAC se ha visto en la necesidad de prorrogar la tasa Sicad I argumentando que todavía faltan líneas aéreas por consignar sus tarifas ante el organismo, pese a que una providencia del Ministerio de Transporte Acuático y Aéreo e INAC, publicada en la Gaceta Oficial de 12 de junio de 2013, les daba plazo de cinco días para presentarlas. El aplazamiento no resuelve el acuciante problema de falta de billetes aéreos, pues la reducción de plazas de las aerolíneas está provocando una escasez sin precedentes.

Vista parcial del aeropuerto internacional “Simón Bolívar” – Maiquetía

Foto: Kalen40

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Según la prensa oficialista de Venezuela, el Gobierno bolivariano anunció el pago de las cuentas pendientes de 2012 con las compañías aéreas Avianca y Lacsa-Taca y las de 2012 y 2013 conAero México, Insel Air, Tame Ecuador y Aruba Airlines. No ha trascendido qué tipo de cambio bolívar/dólar se aplicará en la liquidación, cuyo monto total, en estos momentos, supera en su conjunto los cuatro mil millones de dólares. La intención es liquidar y llegar a acuerdos antes de que entre en vigor la aplicación de la tasa Sicad II, que quintuplicará el precio de los billetes, lo que ha impactado sobremanera en la opinión pública venezolana acostumbrada a viajar, especialmente en la clase media, que verá reducidas las posibilidades de desplazamientos al exterior. 

Otras quince compañías aéreas están pendientes de la liquidación de la venta de sus billetes aéreos en Venezuela. “Será un precio real”, dijo el ministro de Transporte, Hebert García, en un anuncio claro para doblegar los intereses de las compañías aéreas a los criterios gubernamentales. En los últimos meses las aerolíneas han reducido vuelos y, en consecuencia, la oferta de asientos, todo lo cual está repercutiendo en la conectividad exterior del país. En la lista figuran Air France, Air Europa, Lufthansa, American Airlines, Copa Airlines e Iberia. Sólo a ésta se le adeudan más de 200 millones de dólares. El Gobierno quiere potenciar el protagonismo de Conviasa en las líneas internacionales, pero la compañía venezolana –que estuvo vetada para volar a Europa por motivos de seguridad– no es el del agrado del público.

El Gobierno venezolano quiere potenciar Conviasa, la aerolínea oficial 

Foto: Miguel García (airliners.net)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo tenemos que ocuparnos de la situación del transporte aéreo en Venezuela, ante el alcance de la noticia divulgada por el presidente ejecutivo de la Asociación Venezolana de Líneas Aéreas (ALAV), Humberto Figuera, de que el Gobierno bolivariano fijará el precio de los billetes aéreos a la tasa Sicad II, a partir del primero de julio próximo. Tras este tecnicismo se esconde una cruda realidad, pues el precio se encarecerá en torno a un 354 %, debido a la multiplicación por cinco del nivel actual.

El economista Luis Oliveros entiende que cuando llegue la aplicación de la nueva tasa, las aerolíneas no tendrán interés en vender billetes. “Creo que será más complicado encontrar boletos aéreos hasta el 1 de julio. Vamos a ver un incremento importante en los boletos, algunos pueden aumentar 4 a 5 veces y pareciera que más adelante el cupo viajero también pasará a tasa Sicad II” (acrónimo de Sistema Cambiario Alternativo de Administración de Divisas), leemos en la edición digital de globovision.com.

Humberto Figuera, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Volvemos a insistir en el asunto de las tarifas regionales, en manos del cuasi monopolio de facto representado por la marca comercial Binter Canarias. Una inversión provechosa en la que ha dejado de lado la necesaria consideración social y más en los tiempos en que vivimos. Ya lo hemos dicho y lo volvemos a repetir. Los canarios, como usuarios obligatorios del servicio de Binter, estamos pagando el costoso desmantelamiento de la compañía, pues los pilotos de la primera empresa han sido despedidos e indemnizados algunos de ellos con cuantías millonarias. A cambio, ahora dos compañías “low cost” llamadas Naysa y Canair, cubren la programación con salarios mucho más asequibles. Y cuidado, que ahora sobran pilotos y hay cola en la calle.

Si hace unos días nos referíamos al precio del billete en la línea Tenerife Norte-Lanzarote, hoy lo hacemos en la línea Tenerife Norte-Fuerteventura. Para ello hemos acudido a la página web de la propia compañía. Ida el próximo viernes 23 de mayo y regreso el domingo 25 de mayo. En clase turista, el precio es de 50,50 euros por trayecto para un viaje de 40 minutos en aviones de 70 plazas con asientos desgastados del mucho uso dado. De modo que si le sumamos tasas (+ 5,18 euros) y cargos de emisión (+ 3 euros), el precio final se pone en 109,18 euros. El precio podría subir a 131,18 euros, si la tarifa elegida es la denominada Tarifa Más. Si el pasajero tiene suerte, puede conseguir la tarifa Promoción y el precio se queda en 68,18 euros.

Los aviones de Binter realizan doce saltos diarios y tienen una ocupación elevada

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Lufthansa, compañía aérea de reconocido prestigio internacional, ha comunicado a la IATA y ésta a las agencias de viajes de Venezuela, la decisión de suspender la emisión de billetes para volar al país. Se trata, según parece, de una medida previa a la suspensión de operaciones debido al reiterado impago del Gobierno bolivariano a través de Cadivi, en las liquidaciones de los billetes vendidos, cuya cuantía es millonaria.

Lufthansa opera un vuelo diario en la línea Frankfurt-Caracas y hasta el momento se mantiene, por lo que los pasajeros que han adquirido sus billetes pueden hacer su viaje. La decisión de la compañía alemana sigue la de otras aerolíneas que han suspendido sus vuelos, haciendo caso omiso a las advertencias de los gobernantes venezolanos de que “quien se va, no vuelve”. Es posible que Iberia y Air France sean las próximas en tomar la misma decisión, habida cuenta de cómo está la situación.  

Lufthansa atiende la línea Frankfourt-Caracas con aviones Airbus A-330

Foto: Lukas P (planespotters.net)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Las autoridades aeronáuticas de Venezuela y las compañías aéreas extranjeras que operan en el país están revisando por separado las tarifas de los billetes, aunque será el Instituto de Aeronáutica Civil (INAC), quien decidirá si las aprueba o no y en función de ello otorgará los permisos para que puedan viajar a los aeropuertos de rango internacional, leemos en la edición digital de El Universal.

Los precios de los billetes para salir del país están desorbitados. Ayer, a Portugal con TAP se cotizaba a 50.000 bolívares y a Canadá, con la compañía Air Canadá, a 37.000 bolívares. Air Europa, United y Delta han desbloqueado sus páginas web y ya se puede comprar a través de ella. Avior Airlines, que vuela desde Barcelona a Miami, Panamá, Aruba y Corazao, ofrece billetes desde 23.000 bolívares.

Avior opera cuatro líneas internacionales con base en Barcelona

Foto: Ward Callens