Juan Carlos Díaz Lorenzo

Volvemos a insistir en el asunto de las tarifas regionales, en manos del cuasi monopolio de facto representado por la marca comercial Binter Canarias. Una inversión provechosa en la que ha dejado de lado la necesaria consideración social y más en los tiempos en que vivimos. Ya lo hemos dicho y lo volvemos a repetir. Los canarios, como usuarios obligatorios del servicio de Binter, estamos pagando el costoso desmantelamiento de la compañía, pues los pilotos de la primera empresa han sido despedidos e indemnizados algunos de ellos con cuantías millonarias. A cambio, ahora dos compañías “low cost” llamadas Naysa y Canair, cubren la programación con salarios mucho más asequibles. Y cuidado, que ahora sobran pilotos y hay cola en la calle.

Si hace unos días nos referíamos al precio del billete en la línea Tenerife Norte-Lanzarote, hoy lo hacemos en la línea Tenerife Norte-Fuerteventura. Para ello hemos acudido a la página web de la propia compañía. Ida el próximo viernes 23 de mayo y regreso el domingo 25 de mayo. En clase turista, el precio es de 50,50 euros por trayecto para un viaje de 40 minutos en aviones de 70 plazas con asientos desgastados del mucho uso dado. De modo que si le sumamos tasas (+ 5,18 euros) y cargos de emisión (+ 3 euros), el precio final se pone en 109,18 euros. El precio podría subir a 131,18 euros, si la tarifa elegida es la denominada Tarifa Más. Si el pasajero tiene suerte, puede conseguir la tarifa Promoción y el precio se queda en 68,18 euros.

Los aviones de Binter realizan doce saltos diarios y tienen una ocupación elevada

Foto: Tave Myliu

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

La marca comercial Binter Canarias, operada por dos compañías “low cost” salariales –Naysa y Canair– ofrecerá a partir del próximo 28 de junio, cada sábado, una nueva ruta internacional: Málaga-Marrakech, destino al que ya vuela desde Gran Canaria desde hace tiempo. Es la primera incursión de la compañía regional canaria desde territorio peninsular y lo hará con aviones ATR-72 en un vuelo de unas dos horas de duración.

Unos días antes, el 17 de junio, comenzará la operación de la línea Gran Canaria-La Sal, isla del archipiélago de Cabo Verde, de carácter turístico. La compañía ya vuela desde 2012 a la capital de ese país, Praia, en la isla de Santiago. La frecuencia será cada martes y así hasta el 16 de septiembre, en un vuelo de dos horas y 40 minitos. El avión está alquilado a Air Nostrum y se trata de un bimotor Bombardier CRJ-900, con capacidad para 90 plazas.

Al igual que Naviera Armas, Binter busca otras líneas fuera de Canarias

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por espacio de 18 largos años, José Antonio Carrillo Romero desempeñó el cargo de director de Operaciones de Binter Canarias. Es un cargo complicado, en el que se estrenó en febrero de 1995 y permaneció hasta septiembre de 2013. No es frecuente que un comandante piloto dure tanto tiempo en esta responsabilidad, aunque no es un caso excepcional. Hay que lidiar mucho con propios y ajenos, el entorno es complejo y soporta una gran responsabilidad, sobre todo cuando se trata de un colectivo amplio y el número de operaciones diarias es considerable. Recientemente ha finalizado su relación profesional de tantos años con Binter y desde esta sección queremos rendirle sencillo homenaje en reconocimiento a su buen y bien quehacer profesional y personal.

José Antonio Carrillo Romero (Melilla, 1955) tenía cinco años de edad cuando su familia emigró a Venezuela. Realizó sus estudios en el Instituto “Tirso de Molina”, en Caracas y los de su vocación convertida en profesión en el Instituto Aeronáutico Cóndor, donde en 1976 obtuvo el título de piloto comercial. Sus primeros vuelos los hizo en las avionetas Piper PA-34 “Séneca” y Piper PA-28 “Cherokee”. Después ingresó en la compañía venezolana Aeropostal, primero como copiloto en los aviones DH6 Twin Otter y DC-9, de los que después sería comandante. Sólo en el bimotor de Douglas contabilizó 6.408 horas como copiloto y 1.303 horas como comandante. Fue, además, comandante del avión McDonnell MD-80 de la mencionada aerolínea, fundada en julio de 1929.

El comandante José Antonio Carrillo Romero ha sido director de Operaciones de Binter Canarias durante 18 años

En septiembre de 1990 se incorporó a Binter Canarias e hizo el curso de copiloto de ATR, en el que sumó 935 horas. Después vendría el curso de comandante del mismo modelo de avión, en el que agregó otras 4.414 horas. En total, en el historial profesional aeronáutico de José Antonio Carrillo Romero figuran 12.678 horas de vuelo. Además del desempeño durante tantos años de la dirección de Operaciones, también fue responsable de entrenamiento de tripulaciones (mayo 2012-septiembre 2013) y responsable de seguridad en vuelo (mayo 2011-enero 2013).

Ernesto Grueso, Miguelo Torrens, José Antonio Carrillo, Luis Aranaz y Víctor Siverio

Fernando Martín Hernández, José Antonio Carrillo Romero, Luis Aranaz Rodríguez, Juan Diego Suárez Servando y Alfonso García Bach

Juan Melo Lozano, José Antonio Carrillo Romero, Alfredo Iglesias López, Javier “Uli” Álvarez y Fernando Hernández Abad

Tuvimos ocasión de conocernos en octubre de 1997, fecha de nuestra incorporación a la compañía aérea entonces filial del Grupo Iberia. La jefatura de prensa pasó a ser dirección de Comunicación justo un año después y pasamos a formar parte del comité de dirección –del que también desempeñamos el cargo de secretario–, situación que mantuvimos hasta que un día Iberia decidió la venta de Binter a un grupo de empresarios canarios. Con la política regional metida por medio, se frustró la operación para que fuera Air Nostrum el nuevo propietario, pues poco antes se había hecho cargo de Binter Mediterráneo.

Desde el principio, José Antonio Carrillo y quien suscribe mantuvimos una notable empatía, que se convirtió en amistad en el transcurso de los años. En la época en la coincidimos en Binter Canarias, nos tocó una etapa complicada, con problemas de todo tipo y también con grandes satisfacciones. Desde Tolouse llegaron cuatro nuevos aviones ATR-72 y uno más de segunda mano comprado en EE.UU., de cuyo viaje de entrega formamos parte. Las pruebas y el viaje del Efecto 2000, ¿se acuerdan?, el primer viaje a La Gomera y un sinfín de recuerdos, alguno de ellos tristes, como el accidente del CN-235 de Binter Mediterráneo, ocurrido el 29 de agosto de 2001 en Málaga –en el que perdieron la vida tres pasajeros y el comandante, Mariano Hernández Ruano, buen amigo–  y el fallecimiento, tiempo después, del comandante Gonzalo Arellano García, caballero entre caballeros.

Tuvimos la satisfacción de disfrutar del conocimiento y el aprecio de Luis Gregorio García Ruiz, director general, que llegó con el encargo de enderezar el rumbo de la compañía y lo consiguió; del presidente no ejecutivo José Luis Delgado Jalón, que le tocó maniobrar en una situación compleja; de quien le sustituyó y entonces era poderoso hombre fuerte de Iberia, Ángel Mullor Parrondo; de Luis Díaz Güell, director de Comunicación, con quien siempre mantuvimos un entente cordial. Y del equipo que entonces formaba el comité de dirección de Binter Canarias: Alfredo Iglesias López, Rafael López Fernández, Víctor Siverio Siverio y Juan Melo Lozano. Nobleza obliga extender el reconocimiento al grupo de leales y magníficos profesionales, amigos y colaboradores con los que compartimos vivencias, inquietudes, dificultades y satisfacciones. No les vamos a nombrar. Ellos saben quiénes son.

Fotos: Presentación del libro “Las Alas del Atlántico”, 2002, de Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El fabricante aeronáutico franco-italiano ATR ha informado hoy de que la compañía Binter Canarias ha contratado seis aviones ATR-72 de la serie –600 para la renovación parcial de su flota. Las entregas comenzarán a partir de 2015 y el contrato, aunque se trata de un leasing, está valorado en 205 millones de euros. El nuevo modelo es la apuesta más avanzada por el momento del líder absoluto en este tipo de aviones regionales. Air Nostrum es la primera compañía española que opera esta versión. 

Binter Canarias –que  es la marca comercial de dos compañías operadoras “low cost” salariales llamadas Naysa y Canair–, tiene una flota de 18 aviones, por lo que los seis nuevos supondrán la renovación de un tercio. La nueva serie –600 puede llevar un máximo de 74 pasajeros y tiene una autonomía de 900 millas náuticas.  Se trata de aviones más eficientes, equipados con una nueva generación de motores, menor consumo de combustible y menos ruidosos, ideales para las etapas que realizan en Canarias, donde han acreditado un rendimiento magnífico.

Binter renovará un tercio de su flota con la nueva serie -600

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Ahora sí es cierto –lo hemos comprobado– que Islas Airways tiene otra vez la autorización para volar (AOC), pero se ha encontrado con un nuevo escollo que pone más difícil su reaparición. Según hemos leído en el diario digital preferente.com, el Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de Aviación Civil, exige a la compañía un plan de viabilidad a tres años, cuando anteriormente sólo se le había pedido un año.

Islas Airways está en administración concursal bajo el control del bufete Dictum Abogados. La situación de la aerolínea, que tiene una deuda reconocida que oscila entre 40 y 60 millones de euros, fue denunciada en su día por Binter Canarias por presuntas irregularidades en el cobro de subvenciones estatales y cesó en sus operaciones en noviembre de 2012. Los sucesivos anuncios de vuelta al espacio aéreo regional se han desvanecido reiteradamente.  

Caso de que vuelva a volar, el escenario actual parece poco favorable para Islas

Foto: Juan Ángel García León

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un avión ATR-72 de la marca comercial Binter Canarias, operado por Naysa, matrícula EC-LFA y bautizado con el nombre de “Rapadura”, se salió de la pista de vuelo 1-2 del aeropuerto Tenerife Norte-Los Rodeos, esta tarde, en torno a las 18,30 h aproximadamente, cuando procedía de Gran Canaria en el vuelo NT-169. El incidente, en el que no hay heridos, ha provocado el cierre momentáneo del aeropuerto tinerfeño y se produjo en medio de un fuerte aguacero.

El fuerte temporal que afecta a Canarias en las últimas horas ha tenido bastante que ver en este incidente. Las comunicaciones aéreas se han visto notablemente alteradas y a falta de más información, nos produce tranquilidad saber que todo ha quedado en un susto mayúsculo, en el que los pasajeros han abandonado el avión por sus propios medios. El avión tiene daños de cierta importancia en el tren de aterrizaje, después de sufrir los afectos de lo que se conoce como “efecto acuaplaning”. Se estima que en torno a las 21 h el aeropuerto pueda quedar operativo de nuevo.

El avión accidentado, EC-LFA, en una foto muy reciente

Foto: Rubén Cabrera Jiménez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hemos leído hoy en el periódico digital preferente.com algo que se rumoreaba desde hace unos días. Los pilotos de Binter Canarias han visto recortado su salario en un 40 % en el último mes, después de que la compañía se descolgara del convenio colectivo –respuesta de la patronal ante el cansancio en no encontrar una salida razonable–, dando por finiquitada su vigencia y desde mediados de octubre, la plantilla está bajo el paraguas del Estatuto de los Trabajadores. Algo que, al parecer, no tiene precedentes sobrados.

De modo que dicho en pocas palabras, aplicado el recorte salarial del 40 %, las condiciones económicas y salariales de los seis pilotos que le quedan a Binter Canarias –o Binter A, para entendernos, la compañía original a la que le queda un solo avión respecto de las filiales “low cost” salariales llamadas Binter B (Naysa) y Binter C (Canair), que tienen a su cargo el grueso de la operación regional– son inferiores a las que tienen las tripulaciones de Naysa y Canair.

Hace mucho tiempo que la marca comercial Binter Canarias vuela puntual

Poco han tardado los dirigentes locales del sindicato Sepla en sentirse apesadumbrados ante el sombrío panorama. Habría lío, que dirimirán los tribunales, pero la posición de los afectados es absolutamente irrelevante en la marcha de la compañía aérea que controla Rodolfo Núnez en primera persona. En su día prometió que volvería y lo cumplió. Lo que no se imaginaron entonces quienes en otro tiempo le escucharon la profecía, es que volvería como ángel vengador.

Desde el Sepla se emplean términos para catalogar la decisión de dejar de aplicar de manera unilateral la actividad del convenio como “desafortunada” e “injusta”… Dice Jorge López del Amo, presidente de la sección sindical de Binter Canarias, que “estábamos dispuestos a aumentar la productividad y a que se eliminaran las comidas y el parking siempre y cuando siempre se nos garantizaran los puestos de trabajo, pero Binter dio por finalizado el convenio”.

En su día, lo sabemos de buena fuente, quien manda en Binter les ofreció adaptarse a los nuevos tiempos y dar un paso al frente para formar parte de Canair. Unos lo hicieron y otros no. Cada cual es libre de decidir lo que estime más conveniente y en aras de la defensa legítima de sus intereses. Faltaría más. Pero parece que el maní se ha acabado. Indemnizaciones –millonarias en algunos casos– facilitaron la salida del grueso de pilotos de la Binter original y los que resistieron se han enfrentado a lo que parece inexorable. Salvo que la justicia dictamine lo contrario. Por supuesto.

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Miguel Concepción Cáceres ha hecho una admirable demostración de valentía en horas bajas y en unas declaraciones a Radio El Día, de las que también se hace eco el periódico El Día, ha dado un paso adelante y ha reconocido que las deudas que arrastran las empresas del Grupo SOAC, de las que es administrador único, oscilan entre 40 y 60 millones de euros. No es frecuente, desde luego, que estando en dificultades encontremos empresarios que salgan a decir lo que les sucede en los medios de comunicación. De ahí la decisión de someter sus bienes a lo dispuesto en la Ley Concursal a modo de “balón de oxígeno” para conseguir “reestructurar y adaptarse” a la nueva situación. Bien es verdad que en esa estimación, una horquilla de 20 millones de euros, entre 40 y 60 millones, es mucho dinero. 

En lo que nos interesa en esta sección, Islas Airways, compañía que Miguel Concepción compró a Francisco González Yanes y a otros socios minoritarios, está inmersa en concurso de acreedores e investigada por el Ministerio de Fomento, después de una denuncia de Binter Canarias por presuntas irregularidades en el cobro de las subvenciones del descuento de residente canario. Por lo que ha declarado el empresario palmero, en estos momentos está finalizando “la fase común” (examen de activos y pasivos) del proceso concursal para conocimiento de los acreedores y luego vendrá “la fase convenio”, en la que se diseñará un plan de viabilidad para cumplir con los acreedores y salir de la situación en que se encuentra. 

Sea Islas Airways o sea otra compañía, la competencia aérea es necesaria

Miguel Concepción confía en que cuando haya superado todo el proceso, que estima en unos cinco o seis meses, Islas Airways estará en condiciones de operar de nuevo, si es que para entonces renueva la autorización AOC, aunque hace una matización: “Y si no es esta compañía, que sea otra”. Es posible que el mencionado empresario –que conoció dificultades en otro tiempo y consiguió salir adelante, aunque las circunstancias de entonces eran diferentes a las de ahora– no necesite a Islas Airways como él mismo nos comentó en 2008, pero Canarias sí necesita competencia en el transporte aéreo, llámese Islas Airways o llámese como se llame, para hacer frente a la actitud de la marca comercial Binter, cuya “soledad” en los cielos de Canarias le lleva a actuar como ya conocemos. Estamos absolutamente seguros que muchos usuarios estarán echando de menos a los aviones de Islas, pese a que no apoyaran a la compañía cuando estaba volando. Suerte que el transporte marítimo se ha convertido en una alternativa en estos tiempos de crisis, con una política tarifaria que ha acercado más y mejor a los canarios. 

Lo cierto es que en tiempos de Miguel Concepción, Islas Airways vivió su mejor época cuando incorporó tres aviones nuevos, que fueron en su momento el canto del cisne del transporte aéreo en Canarias. Los otros aviones, herencia de la etapa anterior y entrados en años aunque bien mantenidos gracias al equipo liderado por dos ingenieros aeronáuticos procedentes de Binter, mantuvieron la operación con unas tripulaciones técnicamente solventes, que se aplicaron a fondo cuando se produjo una desbandada, en su mayoría de pilotos venezolanos, atraídos por la “nueva” Naysa controlada por los accionistas de Binter. Sólo que los que entonces pensaron que había sido una jugada maestra y dejaron en mínimos durante una temporada a Islas Airways, se les ha convertido en los últimos tiempos en un camino tortuoso (salarial y de condiciones laborales, se entiende) que parece no ha tocado fondo. Eso también lo saben los pilotos y TCP’s de Canairen su mayoría procedentes de Binter Canarias, pues el que se mueve no sale en la foto. Y a buen entendedor, con pocas palabras basta.  

Foto: Juan Ángel García León

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A partir del próximo 14 de octubre, la marca comercial Binter volará una vez a la semana a Dakar (Senegal) desde Gran Canaria. Lo hará en un avión CRJ-200 de 50 plazas alquilado a Air Nostrum, con una duración estimada del vuelo de dos horas y diez minutos. Como es sabido, Senegal es uno de los países africanos más atractivos y desde hace mucho tiempo existe presencia comercial canaria en la zona, con interesantes resultados.

La distancia desde Gran Canaria a Senegal es de unos 1.800 kilómetros, casi tanta como desde Canarias a Madrid. El vuelo será cada lunes, con salida a las 10,30 h y regreso el mismo día a las 15,30 h. La marca comercial Binter vuela a otros ocho destinos internacionales: Marraquech, Casablanca, Agadir y El Aaiún (Marruecos), Banjul (Gambia), Praia (Cabo Verde) y Lisboa y Madeira (Portugal).

Binter Canarias amplía sus destinos internacionales con el apoyo de Air Nostrum

Foto: Alejandro Hernández León (ariliners.net)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un avión de la marca comercial Binter lleva desde hace unos días el nombre de “Los Gofiones”, el afamado grupo folclórico de Gran Canaria, que ya suma 44 años de existencia artística. Acto al que asistió el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, entre otras autoridades. Desde diciembre de 2012, otro avión de esta compañía lleva el nombre de “Los Sabandeños”.

El grupo “Los Gofiones” posa junto a “su” avión

“Binter, los operadores del transporte marítimo y algunas imágenes, como la de ver entremezclados a dos de los estandartes de nuestra música popular, Los Gofiones y Los Sabandeños, tienen mucha más fuerza para seguir trabajando en el camino de hacer más Canarias que determinados posicionamientos pleitistas que todavía tenemos”, dijo el presidente del Gobierno de Canarias.

El avión elegido, matrícula EC-IYC, tiene nueve años de vida aeronáutica, pues realizó su primer vuelo el 17 de mayo de 2004 y se estrenó con la casi extinta Binter Canarias. Desde marzo de 2012 es propiedad de Canarias Airlines (Canair), una de las dos compañías “low cost” salariales -la otra es Naysa-  propiedad del grupo empresarial que controla la compañía.

Foto: Binter Canarias