Juan Carlos Díaz Lorenzo

La aerolínea colombiana Avianca ha logrado un acuerdo con el Gobierno de Venezuela, para la liquidación de los billetes aéreos correspondientes a diciembre de 2012, por casi 12 millones de dólares, informa la edición digital del periódico colombiano El Tiempo. El resto, en lo referido a las operaciones correspondientes a 2013, asciende a unos 300 millones de dólares y habrá que discutirlo “en las próximas semanas”, según las autoridades venezolanas.

Avianca, al igual que otras compañías aéreas que operan en Venezuela, ha reducido drásticamente el número de vuelos al país vecino. Fuentes de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV), citado por el periódico El Nacional, cifran en un 66 % la reducción de plazas en los cinco primeros meses de este año, en relación a igual periodo del año anterior. La deuda total con las aerolíneas supera los 4.000 millones de dólares. Sólo con American Airlines, el monto asciende a unos 700 millones de dólares.

Avianca ha conseguido cobrar un mes. La deuda de 2013 habrá que discutirla

Foto: Konstantin von Wedelstaed (airliners.net)

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Uno de los males endémicos que padece Venezuela en los últimos tiempos, el impago de las liquidaciones de Cadivi a las compañías aéreas, ha hecho que éstas recorten el número de vuelos y en consecuencia la oferta de asientos y en el caso de la aerolínea colombiana Avianca alcanza el 81 %, según datos de la Asociación de Líneas Aéreas Venezolanas (ALAV). Además, ha suspendido temporalmente la línea San José de Costa Rica-Maiquetía.

El recorte también se hace presente en Tiara Air, con un 78%; Aeroméxico, 57%; LAN Perú, 35% y Copa Airlines, 24%. American Airlines anuncia un recorte al 19% a partir del 7 de mayo y operará con aviones de menor capacidad. Sólo la compañía brasileña Gol aumenta en un 58% sus frecuencias y tiene autorización para hacer escalas en Venezuela en las líneas con Sao Paulo, Punta Cana (República Dominicana) y Aruba.

Avianca es, por el momento, la aerolínea que mayor recorte tiene en Venezuela

Foto: Andrés Ramírez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Iberia, antes que Air Europa, será junto a Alitalia una de las primeras compañías europeas en cobrar la deuda que el Gobierno de Venezuela mantiene con las aerolíneas que operan en el país, y cuya cuantía asciende, en total, a unos 3.500 millones de dólares. Hasta octubre pasado, la deuda reconocida por Cadivi con Iberia ascendía a 164 millones de dólares, y una cantidad similar se le adeuda a Air Europa. Dicha cantidad, según leemos en la prensa venezolana, será pagada a plazos.

Será preferible cobrar lo que el Gobierno venezolano esté dispuesto a pagar, pues ya son conocidos los alardes de algunos de sus dirigentes más radicales. La cantidad a cobrar tiene una tasa de 6,30 bolívares por dólar, mientras que la tasa más reciente aplicada por Cadivi la sitúa en 11,80 bolívares por dólar. Dicho de otra manera, de ser así, ello supondría una pérdida considerable para las aerolíneas afectadas por la millonaria deuda que tiene Venezuela. 

Iberia figura entre las afectadas por el descalabro económico y político de Venezuela

Foto: Louis

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Las autoridades aeronáuticas de Venezuela y las compañías aéreas extranjeras que operan en el país están revisando por separado las tarifas de los billetes, aunque será el Instituto de Aeronáutica Civil (INAC), quien decidirá si las aprueba o no y en función de ello otorgará los permisos para que puedan viajar a los aeropuertos de rango internacional, leemos en la edición digital de El Universal.

Los precios de los billetes para salir del país están desorbitados. Ayer, a Portugal con TAP se cotizaba a 50.000 bolívares y a Canadá, con la compañía Air Canadá, a 37.000 bolívares. Air Europa, United y Delta han desbloqueado sus páginas web y ya se puede comprar a través de ella. Avior Airlines, que vuela desde Barcelona a Miami, Panamá, Aruba y Corazao, ofrece billetes desde 23.000 bolívares.

Avior opera cuatro líneas internacionales con base en Barcelona

Foto: Ward Callens

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Volvemos a ocuparnos de Venezuela en esta sección, porque las noticias que nos llegan relacionadas con el sector aéreo evidencian momentos de dificultades, como consecuencia de la situación crítica que está generando la actuación de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). Leemos en la edición digital de El Nacional que la compañía privada Venezolana de Aviación ha tenido que suspender los vuelos “por falta de divisas para el pago del seguro” de las aeronaves  y, por lo que ha manifestado su presidente, William Posada, se tardan ocho meses en obtener dólares preferenciales.

En principio, el cese de operaciones de Venezolana de Aviación se prolongará hasta el próximo 23 de marzo. Aunque parece que Cadivi tiene los días contados, hasta el momento no ha dado respuesta ni avalado la petición de la mencionada aerolínea. De modo que la póliza, por importe de 3,4 millones de dólares y que incluye a nueve aviones, no cubre las operaciones y ha obligado a la suspensión de las operaciones, con el lío monumental y extracoste de gastos que ello implica, pues la empresa calcula que tiene a unos 40.000 pasajeros afectados. 

Venezolana de Aviación tiene una flota compuesta por aviones B-737 y MD-80

Foto: José M. García (planepictures.net)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Air Europa cobrará una parte de la deuda que Venezuela tiene con la compañía aérea española en especie, en concreto, en forma de combustible cuando sus aviones reposten en los aeropuertos del país. Aunque hasta el momento sólo opera en Maiquetía, como ya hemos adelantado en esta misma sección, a partir del próximo mes de junio también lo hará en el aeropuerto de la isla Margarita, en una nueva línea directa desde Madrid.

No parece una mala solución, habida cuenta de que el coste del combustible es un capítulo muy importante en la cuenta de explotación de una empresa de transporte y máxime cuando se trata de un vuelo de largo recorrido, como es el caso. El resto, según el marco regulatorio al que se llegó a un acuerdo la semana pasada, será en divisas y bonos de deuda, fijado a fecha 31 de diciembre de 2013. En lo que se refiere al año en curso, el acuerdo es que parte desde cero a partir del primero de enero.

El combustible es importante, pero la compañía también necesita flujo de caja

La autoridad aeronáutica venezolana pasa momentos de apuros, con la situación creada con el impago a tiempo y forma de Cadivi, que según fuentes del sector se estima en 2.600 millones de dólares. Una fortuna. De ahí la necesidad que tiene de que se cumpla estrictamente la nueva norma de venta de billetes a partir del próximo primero de febrero, en la que compañías aéreas y agencias de viajes se obligan a facilitar todos los datos de los pasajeros, así como de los trayectos y otros detalles.

El Gobierno quiere controlar mejor a quienes entran y salen del país, teniendo en cuenta la picaresca descubierta hace tiempo, en el supuesta adquisición de billetes aéreos para viajar al extranjero, que se han comprado con dólares preferenciales al cambio de 6,30 y después los interesados no se presentan al embarque. Entre otras posibles ventajas para la compañía española, se baraja la posibilidad de establecer definitivamente código compartido con Conviasa para la línea Caracas-Madrid, cuya fase de prueba, en diciembre pasado, parece que ha sido exitosa. 

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Air Europa nos ha sorprendido hoy con la noticia de que comenzará a volar a partir del próximo 1 de junio en la línea Madrid-Margarita, destino al que ya había volado en sus orígenes con aviones Boeing B-757. La excusa oficial es que pretende “ayudar a promover el turismo hacia Venezuela”, un empeño complicado considerando los elevados índices de inseguridad que tiene el país y que suponen un lastre para la captación de turistas europeos. Cierto que Margarita no es el continente, pero aún así hay problemas. 

No han trascendido noticas de si ha habido o no acuerdo para liquidar total o parcialmente los 160 millones de dólares que el Gobierno de Venezuela, a través de Cadivi, tiene pendientes con la compañía española. Dicen que la reunión entre Pedro Alberto González, presidente del Instituto Nacional de Aviación Civil y José María Hoyos, director general de Air Europa, ha sido “muy satisfactoria”, pero no se dice nada del pago pendiente. ¿Es la nueva línea un pago en especie para facturar en ella lo que está pendiente?  

Air Europa abrirá en junio una segunda línea entre Madrid y Venezuela

Foto: Alex Beltyukov – RuSpotters Team

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Volvemos a ocuparnos hoy de Venezuela en nuestra sección de aviación, a la vista de la expectación que ha generado la situación en el país, con un monto que algunas fuentes estiman en unos tres mil millones de dólares, retenidos por Cadivi a las aerolíneas que venden billetes, siguiendo instrucciones del gobierno bolivariano. Situación que está poniendo en apuros a algunas de las compañías que habitualmente vuelan a Venezuela, sobre todo aquellas de carácter regional, cuyo músculo financiero no es lo suficientemente resistente.

Sólo con American Airlines la deuda es de 600 millones de dólares, mientras que con Air Europa, se sitúa en 160 millones de dólares, unos veinte millones por encima de las estimaciones anteriores. La reunión que estaba prevista para ayer se ha aplazado hasta hoy, lo cual, con el cambio horario, habrá que esperar para conocer resultados. No obstante hay dudas de que pueda celebrarse, pues el presidente de la República tiene previsto intervenir en la Asamblea Nacional para presentar los números de 2013, con lo cual los funcionarios de Cadivi y del Instituto Nacional de Aviación Civil tienen una cita con su mandatario.

Air Europa tiene retenidos unos 160 millones de dólares e Iberia, unos 140 millones

Que se sepa, se encuentran en el país representantes de American Airlines, Copa Airlines, Air Europa, TAP y Air Canadá. Fuentes oficiales han filtrado que el ministro de Turismo trabaja en un mecanismo para cumplir con el compromiso de pago, y que será anunciado en breve. Los encuentros anteriores no han sido satisfactorios, por lo que habrá que aguardar a ver qué carta saca el gobierno bolivariano en el nuevo encuentro.

Además, a partir del próximo 31 de enero, los pasajeros que entren y salgan de Venezuela tendrán que adquirir un seguro de viajeros, cuyo valor habrá que repercutir en el precio del billete. Ello implicará compromisos con las compañías aseguradoras que suscriban estos seguros. Todo parece indicar que detrás de todo esto hay una estrategia premeditada para propiciar el abandono del mercado venezolano por parte de las aerolíneas extranjeras, ante la falta de rentabilidad. 

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un informe de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV) afirma que los vuelos internacionales en el país se están llenando de “pasajeros fantasma”, es decir, personas que adquieren un billete con la supuesta intención de viajar al extranjero y no lo hacen, ya que su interés consiste en obtener las dividas al cambio oficial y luego negociar con ellas en el mercado negro de los dólares en Venezuela, leemos en la prensa digital venezolana en referencia a un despacho de la agencia AFP.

Esta situación de “pasajeros fantasmas” tiene su origen en el férreo control cambiario que rige en el país desde hace más de una década, pues la compra de dólares y otras divisas extranjeras sólo se autoriza a través de dos mecanismos oficiales adscritos al Banco Central de Venezuela: Cadivi (Comisión de Administración de Divisas), que permite un máximo anual de 3.000 dólares en tarjetas de crédito en función del destino y el Sicad (Sistema Complementario de Administración de Divisas, que subasta dólares y están permitidos a los pasajeros. En ambos casos es obligatorio que la persona que vaya a viajar presente el billete correspondiente.

La picaresca afecta a la ocupación de los vuelos que salen de Venezuela

La insuficiencia de los dólares oficiales ha dado origen a un mercado paralelo, en el que se paga seis y siete veces más la tasa de cambio oficial. De ahí que según el informe de ALAV se registre algo más de un 30 % de pasajeros no presentados (no show) a los vuelos y, paralelamente, la ley impide a las aerolíneas vender un porcentaje mayor de plazas para evitar “overbooking” y una mayoría pide la devolución del importe del billete, lo que origina pérdidas económicas a las compañías aéreas. 

De ahí que para atajar de algún modo la sangría que supone esta picaresca, ALAV y Cadivi han acordado que los pasajeros que soliciten la devolución de sus pasajes tienen que demostrar que no fueron utilizados para tramitar su cupo en dólares. Aún así, sin que los pasajeros pidan las devoluciones, las ocupaciones de los vuelos registran entre un 15 % y un 20 % de asientos vacíos.

Cadivi ha impuesto otros mecanismos de control, como limitar los dólares disponibles para ciertos vuelos y exigir informes detallados de los pasajeros a su regreso mediante declaraciones juradas, así como guardar las facturas por si un día les aparece una inspección. Al mismo tiempo, las compañías aéreas están pasando a Cadivi las listas de pasajeros que adquieren billetes para vuelos internacionales y no viajan, como una forma de controlar que las solicitudes de dólares para viajar sean legítimas.

Foto: Tave Myliu