Juan Carlos Díaz Lorenzo

Apreciamos el esfuerzo que hace Canaryfly por hacer posible cada día las líneas que enlazan las islas de Tenerife, La Palma, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. En su flota tiene cuatro aviones aviones ATR-72, tres de ellos ex Naysa, ex Binter, matrículas EC-GRP, EC-GQF y EC-GRU, que han reforzado su programación. Tienen sus años, aunque están bien mantenidos, pues de ello se ocupa el servicio de mantenimiento de Binter, lo cual es una garantía.

Bien es verdad que apreciamos algunos detalles mínimos a bordo que deberían ser subsanados, como nuestros lectores pueden ver en la foto adjunta. La imagen es importante, pese a la falta de civismo de los pasajeros que lo han causado. Y entendemos que no cuesta tanto reponerlo. Seguro que Régulo Andrade, que se ha estrenado hace poco en la dirección de la aerolínea, supervisará muchos detalles que habrán de fortalecer la imagen y el servicio de Canaryfly.

Pequeños detalles a cuidar en Canaryfly

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Canaryfly ha alquilado un avión ATR-72 a la aerolínea griega Astra Airlines (SX-DIP), para refuerzo de la programación de diciembre, coincidiendo con la mayor demanda de plazas para viajar entre las fechas previas a Navidad y Reyes. El avión es fácilmente identificable, pues está pintado de color azul intenso y está alquilado en “wet lease”, es decir, con tripulación técnica de Astra Airlines.

A pesar del esfuerzo que supone, el estreno ha sido poco afortunado, pues el pasado 24 de diciembre se averió en el vuelo de primera hora Lanzarote-Gran Canaria. En la página facebook de la aerolínea canaria hay una queja muy gráfica de un pasajero afectado, llamado Leonardo Arraut Gutiérrez. El avión (número de serie 328) tiene 23,3 años de vida aeronáutica y desde su entrega en 1992 y hasta abril de 2014 voló para aerolíneas de Polonia.  

Este es el avión ATR-72 de Astra Airlines alquilado por Canaryfly

Foto: Fascination Aviation 2014

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Canaryfly nos ha dado una buena noticia. Dice que ha rebajado el precio de sus billetes hasta un 16 %y ha incrementado el número de plazas disponibles en las tarifas más económicas. El transporte aéreo es una necesidad vital en Canarias, de ahí que noticias como ésta sean bien recibidas. La aerolínea ha incorporado recientemente un avión ATR-72 procedente de Naysa, que antes lo fue de Binter y parece ser que antes de verano tendrá otro del mismo modelo y procedencia. Son aviones entrados en años, pero bien mantenidos por el servicio técnico de Binter, lo cual es una garantía.

La política tarifaria es de gran importancia. Suponemos que de una parte influye la caída del precio del combustible y, de otra, pretende mejorar los coeficientes de ocupación. Para residentes, un billete Tenerife Norte-La Palma tiene un precio mínimo de 20,13 euros por trayecto, a lo que hay que sumarle tasas aeroportuarias y la gestión online, con lo que el billete ronda los 25 euros como precio final. Lanzarote-Gran Canaria, 24,90 euros; Tenerife-Gran Canaria, 19,90 euros; Tenerife-Lanzarote vía Gran Canaria, 33,50 euros; La Palma-Gran Canaria vía Tenerife Norte, 31,24 euros.

Canaryfly tiene un ATR-72 procedente de Naysa, ex Binter Canarias

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Dos aviones ATR-72 de Naysa, antes Binter, matrículas EC-GRP y EC-GQF, pasan a formar parte de la flota de Canaryfly. El primero ya está al servicio de la mencionada aerolínea regional y el segundo pasará a su gestión en verano. Son aviones entrados en años, algo más de  18, aunque bien mantenidos, pues de ello se ocupa el servicio de mantenimiento de Binter, lo cual es una garantía.  

Bien es verdad que apreciamos algunos detalles mínimos a bordo que deberían ser subsanados, como nuestros lectores pueden ver en las fotos adjuntas. La imagen es importante. Y entendemos que no cuesta tanto subsanarlos. Valoramos en todo lo que vale el esfuerzo que hace Canaryfly por acercar cada día más y mejor a los canarios en una programación adaptada a sus posibilidades y que es previsible que pueda crecer en los próximos meses.

El avión mantiene la misma matrícula desde que comenzó a volar

Este tipo de detalles deben ser cuidados. La imagen es importante

Bien es verdad que arrancarlos es una falta de civismo de los pasajeros

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

 

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Del mismo modo que criticamos con contundencia, en esta misma sección, las tarifas de CanaryFly, y dijimos que nos parecen un abuso, hemos de hacer una necesaria aclaración. Algunos usuarios habituales de la aerolínea nos han llamado al respecto y no nos duelen prendas. Las tarifas que publicamos corresponden a no residentes y aún así nos siguen pareciendo muy caras por cuanto impiden que turistas, por ejemplo, puedan viajar entre islas a precios razonables.

Para residentes (bonificación del 50%) y si lo hiciéramos, por ejemplo, el próximo viernes 19 de diciembre en la línea Tenerife Norte-La Palma, la tarifa más barata disponible en estos momentos es de 25,50 € y la más cara 36,50 €. Para el regreso el día 21 de diciembre, la franja tarifaria disponible incluso es más amplia, pues oscilan entre 20,50 € y 33,50 €. Quizás sería recomendable un cambio de ubicación del acceso a “No residentes” y ”Residentes” que encontramos en la página web de la aerolínea.

Las tarifas de CanaryFly para pasajeros residentes se mueven dentro de lo razonable

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Canaryfly es lo que es. No es gran cosa, pero es lo que hay. Y cada cual es libre de elegir dónde quiere viajar. Pudiera ser, según se dice en el sector, que algunos accionistas de Binter quizás tengan intereses en ella. No sería de extrañar, toda vez que no hay “guerra” de tarifas ni otras acciones propias de la competencia, artimañas que hemos conocido muy bien en otro tiempo. Es una aerolínea de tercera o cuarta división que opera en un mercado de primera línea y tiene aviones entrados en años. Algunos demasiado viejos para lo que Canarias necesita.

Sin embargo, pese a su relativa mediocridad, quiere cobrar unas tarifas como si fuera una aerolínea de primer nivel. Y para muestra un botón. Supongamos que queremos viajar desde Tenerife Norte a La Palmas el próximo viernes 19 de diciembre. Hemos entrado en su página web. A la hora en que escribimos estas líneas, sólo hay vuelo disponible a las 09,20 h al módico precio de 90 euros por trayecto en tarifa Fly. Y de 100,50 euros en tarifa Fly+ a esa misma hora y a las 19,45 h.

Canaryfly tiene unos aviones de segunda mano, aunque bien mantenidos

Y si queremos volver el 21 de diciembre, por ejemplo, las tarifas son: a las 08,10 h, 61,50 euros en tarifa cómoda (quedan cuatro plazas); a las 10,20 h, 73,50 euros en tarifa Flex (quedan tres plazas); 90 euros en tarifa fly y 100,50 euros en tarifa fly+. Considerando que el billete está subvencionado al 50%, eso quiere decir que el precio real del billete es justo el doble. ¿201 euros ida y vuelta en tarifa máxima a La Palma? ¿Qué descaro es éste?, ¿quién permite abuso semejante?, ¿Quién controla las tarifas de las obligaciones de servicio público?.

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Canaryfly ha alcanzado una ocupación media del 40 % en la línea Tenerife-La Palma y sus responsables se sienten satisfechos de la respuesta de los usuarios, según leemos en el periódico digital elapuron.com. La programación de verano, en vigor desde el pasado 30 de marzo, incrementa el número de frecuencias semanales de 26 a 56, tratando con ello de facilitar los desplazamientos en la época de mayor demanda. Es una buena noticia para La Palma y será mejor si el coeficiente de ocupación sube por encima del 75 %, lo cual hará que la línea sea rentable y tenga continuidad y proyección de futuro. De los palmeros depende.

Los precios son algo más baratos que los de Binter y ese es un factor clave para que el pasajero pueda elegir. Cierto que las frecuencias son menos, pero hay un detalle interesante y es que el avión que hace el último vuelo Tenerife Norte-La Palma duerme en la isla para salir temprano al día siguiente. Canaryfly se las maneja por sí sola, sin ayudas de la administración en forma de publicidad camuflada en los fuselajes de los aviones. A Binter le conviene que estén, pues así se distrae la tensión existente por los precios de los billetes. La compañía tiene en la actualidad dos aviones ATR-42, un avión ATR-72 y tres Metro-Liner.

Canaryfly es una compañía modesta y merece el apoyo de los usuarios

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde hace dos días se encuentra en el aeropuerto de Gran Canaria un avión ATR-72 alquilado por la compañía Canaryfly, para reforzar su programación de vuelos en Canarias. El citado avión realizó el vuelo de posicionamiento desde el aeropuerto de Moenchengladbach (Dusseldorf, Alemania), con una escala técnica en Sevilla entre los días 16 y 17 de diciembre. Parece que la mencionada aerolínea tiene perspectivas de crecimiento en la red interinsular, lo cual es motivo de satisfacción, sin que ello suponga competencia alguna para la marca comercial Binter Canarias.

Canaryfly empezó a volar hace poco entre Tenerife y La Palma, tiempo después de hacerlo en la línea Gran Canaria-Fuerteventura con un avión modelo ATR-42. El que ha traído ahora es un modelo -202 entrado en años. Número de serie 441, realizó su primer vuelo el 3 de enero de 1995 (matrícula de pruebas F-WWLG). En diciembre de 1995 se estrenó con la compañía Cityflier Express (G-BWTL). Devuelto a ATR en marzo de 2001, en mayo de 2002 pasó a manos de Aero Arann (EI-REA). En julio de 2009 lo alquiló Royal Air Maroc (CN-COA) y en abril de 2013 fue rematriculado T7-COA.

El avión alcanzó en enero de 2013 la mayoría de edad

Foto: Jan Seba (planespotters.net)

Canaryfly no es competencia

28 noviembre 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Tenemos serias dudas de que Canaryfly llegue a ser competencia de la marca comercial Binter, como se dice en algunos ambientes sectoriales. No se lleven a engaño. Más bien, en algún momento, podrá complementar la oferta, pero poco más. La reciente apertura de la línea Tenerife Norte-La Palma es un ejemplo de ello: un vuelo por la mañana y un vuelo por la tarde. Poco más puede ofrecer esta compañía y, además, lo hace con aviones entrados en años, que no creemos que capten precisamente la atención del pasajero, aunque juegue dentro de sus posibilidades con las tarifas.

Este es un negocio complejo y hay que entenderlo. No es apto para advenedizos. Aunque en el pasado haya habido algunos “descubridores”, la prueba está en que no han sobrevivido. Y los que están tienen una posición de dominio fuerte, contra la que es complicado luchar, salvo que se haga casi en igualdad de condiciones. Lo que hay en estos momentos no es competencia ni lo será. Así que téngalo claro aquellos que piensan que Canaryfly puede ser una alternativa a Binter. A día de hoy, con los mimbres que tiene en la mano, rotundamente no. En todo caso, a la marca comercial Binter Canarias le conviene que esté presente ésta o cualquier otra compañía que no le moleste. Y ya nos entienden. 

Canaryfly no es ni será competencia de Binter. En todo caso, sea bienvenida

Foto: Canaryfly (facebook)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Este llamativo avión lo tuvo anteriormente Topfly y en la actualidad vuela por cuenta de Canaryfly, con base operativa en el aeropuerto de Las Palmas de Gran Canaria. Se trata de un modelo SA-227BC Metro III de Fairchild, fabricante norteamericano muy extendido a nivel internacional. Hace años que este modelo, en diferentes versiones, está presente en la aviación comercial nacional, dada su versatilidad y capacidad operativa. En la foto de Tave Myliu vemos el avión EC-GJM a punto de aterrizar en el aeropuerto de Lanzarote.

Dejó de fabricarse en 2001, después de una producción de algo más de 600 aparatos, iniciada en 1972 por la compañía Fairchild. El avión fue diseñado por Swearingen Aiurcraft a partir del modelo Swearingen Merlin. En versión de pasajeros –de la que se han fabricado siete opciones– tiene capacidad para 19 asientos más dos pilotos, en cabina presurizada y propulsión turbohélice. También existe como carguero e incluso militar, en dos versiones, denominado Fairchild C-26 Metroliner.

El avión Metro III de Canaryfly, a punto de aterrizar en el aeropuerto de Lanzarote

Foto: Tave Myliu