Juan Carlos Díaz Lorenzo

Iberia, la compañía aérea española controlada por intereses británicos, sigue haciendo números y dice que quiere reducir su plantilla en otras 1.581 personas entre pilotos, TCP’s y personal de tierra. Sólo que esta vez, en primera instancia, quiere plantearlo como un ERE voluntario, antes de que venga impuesto. Para ello primero habrá que saber quiénes se quieren ir por su propia voluntad, antes de que los echen.

La posibilidad del ERE voluntario en la aerolínea ya quedó plasmada en el acuerdo firmado el pasado mes de abril. Ahora lo que se plantea es la posibilidad de acogerse a prejubilaciones, recolocaciones diferidas y bajas incentivadas. Y mientras Iberia quiere reduce su personal, Iberia Express mantiene su posición y otra compañía del grupo IAG, llamada Vueling, está en expansión.

Iberia quiere reducir su personal en algo más de 1.500 personas

Foto: Curimedia

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

La Audiencia Nacional ha declarado nulo el expediente de regulación de empleo que supuso el despido de 44 pilotos de Air Europa en 2012. La externalización de la producción durante la aplicación del ERE y su falta de justificación documental, figuran entre los motivos de la nulidad. “La sentencia avala las denuncias hechas por Sepla durante los últimos años sobre la mala fe de la empresa a la hora de negociar”, dice el sindicato.

“Air Europa ha incumplido sistemáticamente todas las cláusulas de derecho recogidas en el convenio colectivo de pilotos desde la solicitud del ERE de 2012”. Así lo entiende Sepla tras conocer la sentencia de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional del pasado 21 de abril, que declara nulo el despido de los 44 pilotos afectados por el ERE y obliga a la reincorporación a sus puestos de trabajo a 29 de ellos. La demanda contra el ERE que ahora avala la Audiencia Nacional se hizo en nombre de SEPLA, la Sección Sindical y de 35 trabajadores, de los cuales seis desistieron posteriormente.

La dirección de Air Europa se ha llevado un varapalo. Sepla lo celebra

A juicio del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas, “cuya representación en Air Europa ha sido seriamente mermada tras la aplicación de la reforma laboral, la sentencia demuestra la mala fe de la empresa desde el momento en que comenzó la externalización de su producción a través de otras aerolíneas como Orbest. Una externalización que supuso, en septiembre de 2011, la convocatoria de una huelga de pilotos que en su momento la empresa calificó de injustificable. Los motivos que llevaron a la huelga se demuestran ahora ciertos con esta sentencia”.

La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional achaca a Air Europa “comportamientos que demuestran su mala fe durante la presentación, negociación y tramitación del expediente de regulación de empleo. Entre ellos, destacan la falta de aportación de documentación económica por parte de la empresa que justificara la necesidad del ERE, la falta de disposición a negociar o el incumplimiento del criterio de selección de pilotos, todo ello denunciado por Sepla en su día”, señala Luis Crespí, jefe de la Sección Sindical de Sepla en Air Europa.

Foto: Daniel Santos

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En otros tiempos no muy lejanos, este titular sonaría a utopía y, como mucho, a chiste del día de los inocentes. Pero el panorama laboral ha cambiado de tal modo, que la realidad supera a la ficción y la situación no puede ser más clara para los dirigentes y afiliados del sindicato Sepla, el de los pilotos de líneas aéreas, que se encuentra atravesando la travesía del desierto más dura y compleja de su historia.  

Hoy hemos leído en el periódico digital elEconomista.es la noticia de que Iberia podría despedir a partir del próximo 1 de enero al resto de pilotos incluidos en el ERE, a razón de 20 días por año trabajado, de acuerdo con lo estipulado en la actual legislación española. Medida de presión tremenda a una semana de que finalice el plazo de negociación fijado por la dirección de Iberia para llegar a un acuerdo con sus pilotos, algo que el citado medio económico tilda de “quimera”.

El panorama laboral en Iberia ha sufrido cambios drásticos. Y el tiempo se acaba

La indemnización de 20 días por año trabajado tendría el amparo legal de que el próximo 31 de diciembre finaliza el ERE 72/01, vigente desde 2001. No así para los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP`s) y personal de tierra, que se avino en su momento a la mediación. Hasta ahora, quienes se han marchado lo han hecho “en condiciones envidiables” en comparación con otros colectivos que se han visto afectados recientemente por expedientes de regulación de empleo, matiza el mencionado medio digital.

Los empleados de Iberia que han salido de la compañía han recibido indemnizaciones mínimas de 35 días por año trabajado, así como otras ventajas para facilitar su prejubilación. Pero tales derechos no serán aplicables a los pilotos afectados por el mencionado ERE, si es que finalmente no hay acuerdo. El malestar y la preocupación es latente entre los 169 tripulantes técnicos afectados, que ven probable su inmediato despido “low cost”. Hasta ahora han abandonado Iberia un total de 2.343 empleados y para 2014 se espera la salida de otros 798, de ellos 89 pilotos. 

Foto: Louis

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Anda en estos días el sindicato elitista Sepla haciendo campaña a la espera de conocer la sentencia a la demanda presentada contra el Grupo Binter, al entender que la empresa es solvente y no se justifica el ERE que ha afectado a 35 trabajadores, entre pilotos y TCP’s. Nada nuevo bajo el sol. Dicen estos señores y los del sindicato de auxiliares Stavla, que el expediente de regulación de empleo “no reúne las causas económicas necesarias exigidas por ley, dado que la situación económica del Grupo Binter es solvente y no justifica un despido colectivo como el que se plantea”.

Hace un año que Binter Canarias presentó el segundo ERE aduciendo “causas económicas” y entonces tanto Sepla como Stavla unieron sus fuerzas –siempre ha sido así cuando les conviene– por entender que el expediente en cuestión era “fraudulento”. A favor se mostró en su momento la Dirección General de Trabajo del Gobierno de Canarias, que también lo impugnó por lo que entendía “abuso de derecho”. La estrategia de Rodolfo Núñez Ruano –es él quien en realidad dirige la compañía–  dejó a Binter Canarias con un solo avión y siete pilotos. Una cuestión testimonial y un ejemplo a tener en cuenta. El siguiente paso, si la sentencia es favorable a la compañía, será ponerlos en la calle.

A Binter A le queda un solo avión. El resto se reparten entre Naysa y Canair

El juicio, después de varios aplazamientos, finalmente se ha celebrado en el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz de Tenerife y está visto para sentencia. Dicen los sindicatos afectados que el abogado que les representa ha conseguido demostrar “que la situación económica del Grupo Binter es solvente y no justifica un despido colectivo como el que se plantea, ya que se tenía que haber probado una disminución progresiva de los ingresos del Grupo Binter, cosa que no se ha hecho”. Dicen que 2012 fue el año que mejores resultados ha tenido, con 12 millones de euros de beneficios netos. No está nada mal, en plena crisis.

A la espera de lo que decida el Tribunal y a la vista de los hechos consumados, a los afectados y a los sindicatos lo que les queda es el derecho al pataleo. Porque tenemos la impresión de que han subestimado la capacidad de Rodolfo Núñez Ruano, a quien –no siendo santo de nuestra devoción– no dejamos de valorar la decisión valiente y los bríos con los que ha afrontado el proceso de reconversión de la compañía, sin duda acorde a sus intereses y los del grupo al que representa, pero también paralelo a la realidad. Hechos a los que los sindicatos insisten en permanecer ajenos, pues no hay más que mirar alrededor y ver qué es lo que está pasando.

Ya nos hemos referido a este asunto en esta misma sección en ocasiones anteriores. El desmantelamiento de Binter A se ha hecho a base de jugosas indemnizaciones –en algunos casos millonarias contadas en las antiguas pesetas– que estamos sufriendo todos los usuarios, pues con unos costes salariales mucho más bajos pagamos los billetes más caros. El personal de Naysa (Binter B) y Canair (Binter C) sabe perfectamente que quien se mueve no sale en la foto. Hace unos meses han vuelto a bajarles los sueldos y aquí nadie ha rechistado. Al menos en público. Pero es lo que hay. Las condiciones laborales siguen siendo muy aceptables: seis saltos por la mañana o seis saltos por la tarde. Y todos los días comen y duermen en sus casas. De modo que o lo tomas o lo dejas, sin olvidar que afuera hay una cola enorme de gente competente dispuesta a trabajar.

En resumen, aquellos polvos trajeron estos lodos. ¿De qué se quejan ahora? Quizás no fueron lo suficientemente estrategas en su momento para saber apreciar y valorar los privilegios que tenían y su actuación fue siempre la de la presión constante a la empresa. Prebendas, dinero y más dinero. Legítimo, sin duda, pero todo tiene un límite. Pensaron que Rodolfo Núñez se plegaría a sus consignas e intereses y ha sido todo lo contrario. Les tenía preparada y bien afilada la guadaña de la realidad con la que ha conseguido desmantelar el poder sindical que habían ejercido en otro tiempo cuando la compañía era propiedad de Iberia. Eso ya es historia.

Foto: Tave Myliu 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Estamos muy pendientes de las noticias relacionadas con el plan de ajuste propuesto por el mediador Gregorio Tudela, en el conflicto de Iberia. Por lo que leemos en la prensa económica especializada, IAG dio ayer su visto bueno y parece que hoy existe una mayoría sindical a favor, lo cual puede dar un giro positivo en cuestión de horas. De ser así, serían 3.141 los trabajadores afectados, es decir, 666 menos que la previsión última de 3.807 despidos.

Aunque los sindicatos inicialmente han dicho sí, han pedido tiempo para que se pronuncien los órganos de decisión y si todo va bien el próximo miércoles puede haber acuerdo definitivo y paz en la soliviantada plantilla de Iberia, que ha respondido con contundencia al plan empresarial. Se prevén 2.256 bajas en personal de tierra, 627 TCP’s y 258 pilotos, en su mayoría por la vía de prejubilaciones y otros acuerdos. Mantenimiento y handling se mantienen dentro de la estructura de Iberia.

Por lo que ha trascendido, el ajuste en la plantilla se producirá entre 2013 y 2015. Pilotos y TCP’s tendrán un recorte salarial del 14 % y el personal de tierra del 7 %. Cualquier cuestión salarial queda congelada hasta 2015. Iberia retirará el ERE presentado el 12 de febrero y renuncia a descolgarse del convenio suscrito el pasado primero de marzo.  Los sindicatos harán lo propio: desconvocar las huelgas anunciadas a partir del 18 de marzo, lo cual traería tranquilidad a los desplazamientos de la Semana Santa en ciernes. Y queda claro que hay que trabajar más, rendir más y procurar ser más competitivos y eficaces.

Si el miércoles próximo hay acuerdo, estaremos en puertas de la paz laboral

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Día muy tenso el vivido hoy en la terminal T-4 del aeropuerto de Madrid Barajas con las protestas de unos ocho mil trabajadores de Iberia contra el ERE anunciado que afecta a unos 3.800. Hay cinco detenidos por enfrentamientos con la policía en el primero de los cinco días de huelga convocados para esta semana. El lío ha estado en tierra, pues en lo que se refiere a vuelos, salvo los cancelados, el resto se han cumplido con relativa normalidad.

Por las imágenes que hemos visto en televisión, ha habido pasajeros que se han molestado mucho porque han perdido sus vuelos y otros que han aplaudido la acción de protesta. El caos circulatorio para acceder al aeropuerto ha sido mayúsculo. El lema coreado, muy claro: “Todos juntos podemos, Iberia no se desmantela”. El paro ha sido secundado, según fuentes sindicales, en un 95%. No se recuerda respaldo tan mayoritario por parte del personal de la compañía. Saben que en la calle hace frío y las cosas están muy complicadas.

El ERE en curso pretende adelgazar a Iberia de manera muy importante

Hasta el próximo viernes se extenderá la primera tanda de paros, que ha provocado la cancelación de algo más de 1.200 vuelos, de los que la mayoría corresponden a Iberia (39%), Vueling (29%) y Air Nostrum e Iberia Express (30%), pues Iberia presta servicio de “handling” a las compañías de su propio grupo y a otras que lo tienen contratado. Esfuerzos monumentales por parte del personal de servicio para tratar de recolocar a los pasajeros afectados, los que han podido y al resto se les ha devuelto o devolverá el dinero de sus billetes.

La convocatoria sindical es amplia (CC.OO.,UGT, USO, Asetma, Sitcpla y CTA-Vuelo) y representa al 93 % de la plantilla. Los señores del Sepla no tienen prisa y dicen que se sumarán en marzo. Y el sindicato de los TCP’s, llamado Stavla, dice que apoya con firmeza, pero al igual que el Sepla, no ha suscrito la convocatoria de sus compañeros de tierra, a pesar de que también les afecta. Mientras, desde el Gobierno llaman a encontrar una solución. No parece fácil con la que se les viene encima.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Hemos seguido muy de cerca en esta sección la evolución del conflicto de Iberia. Los episodios se van sucediendo y confirmando a medida que pasan los días y ahora la noticia se centra en 3.807 despidos que, vía un invento llamado ERE, pretenden adelgazar la estructura laboral de la otrora compañía de bandera española. Están muy lejanos los tiempos en los que Iberia era la gran Iberia que enorgullecía legítimamente a este país, dentro y fuera de nuestras fronteras.

Esos 3.807 despidos representan el 19 % de la plantilla, de los cuales 2.640 corresponden a personal de tierra (se trata del segmento más afectado), seguido de 760 tripulantes de cabina o TCP’s y 320 pilotos. Y también hay fechas para que vayan pasando por caja a razón de 20 días por año trabajado: del 14 de marzo al 31 de diciembre. No se dice nada de los directivos, lo que nos hace suponer que todos ellos mantienen su garito, a pesar de su discutible gestión.

Al final el recorte de la plantilla afectada por el ERE se sitúa en el 19%

Conviene recordar que fruto de un sueño de madrugada IAG -que así se llama el holding que controla Iberia en combinación con British Airways- planteó inicialmente 4.500 despidos. Suerte que el Gobierno y los propios trabajadores plantaron cara a semejante intención y aún así el resultado es el que conocemos. El personal está muy enojado y los sindicatos cumplen con su papel y ya les hemos escuchado en las últimas horas hablando por la radio argumentando sus razones. Habrá conflicto sí o sí, pese a la petición ingenua de la dirección de Iberia de que no lleven a cabo la huelga anunciada.

Dice Iberia que entre 2008 y el tercer trimestre de 2012 ha perdido algo más de 850 millones de euros y que ello les obliga a tomar “drásticos recortes” y mejora de los ingresos. Vale. Lo que no dice es qué han dejado de hacer durante todo este tiempo para tratar de reconducir la situación con eficacia y si realmente las decisiones tomadas han sido las más adecuadas, o se han sometido a los intereses del lago inglés de IAG para llegar a este extremo a costa del buen nombre y la excelencia profesional del personal de Iberia.

Foto: Óscar Martínez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La Dirección General de Trabajo de Canarias ha impugnado de oficio el Expediente de Regulación de Empleo 66/12 presentado por Binter Canarias por considerar que el acuerdo adoptado con los trabajadores en el periodo de consultas con el comité de empresa “se habría alcanzado mediante abuso de derecho”, informa el sindicato de pilotos Sepla.

La autoridad laboral ratifica así las posiciones defendidas desde el citado sindicato, que había denunciado discriminación en el acuerdo con los trabajadores en el periodo de consulta del ERE, “al percibir el resto de trabajadores beneficios en cuanto a las indemnizaciones y a la recolocación laboral que no se han aplicado a los pilotos, sin entrar en las causas económicas que ha generado el expediente”.

Nuevo episodio en la historia de las relaciones laborales de Binter

El acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores establece una indemnización de 40 días por año de servicio sin límite de mensualidades. Los pilotos quedarían fuera de esta cláusula y su indemnización se limitaría a los 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades. De la misma manera, a los pilotos no se les aplica la cláusula de recolocación laboral en otras empresas del grupo que sí se ha pactado con el resto de colectivos.

“El informe del inspector establece que existe abuso de derecho, ya que la representación unitaria de los trabajadores no ha actuado por el interés del conjunto de los trabajadores de la empresa. Los pilotos habrían quedado así discriminados ya que, al estar en minoría y no poder alcanzar acuerdos parciales, han sido sometidos a un acuerdo sin contraprestación alguna para ellos. De esta forma se rompe de manera manifiesta el principio de equidad”, sostiene Sepla.

Las conclusiones del escrito de impugnación concluyen que “se han producido omisiones en la entrega de la documentación de la empresa, vitales para determinar la existencia de las causas económicas aludidas por la empresa para justificar el ERE. La empresa, teniendo en su poder la documentación necesaria, la entregó al comité de empresa después de finalizar el período de consultas y una vez ejecutados los despidos”. En este sentido, aclara que la empresa Binter Canarias no ha entregado el informe de auditoría de 2011, realizado por la empresa Deloitte. Dicho informe, presentado con posterioridad al ERE, recoge los beneficios de Binter Canarias en 2011, constata el crecimiento de la empresa con respecto a 2010 y concluye que su situación financiera  está “saneada”.

Aprovechando la reforma laboral, que evita la autorización previa de Trabajo, Binter “presentó recientemente este segundo ERE para culminar el vaciado de producción que lleva realizando los últimos años, y que deja a esta histórica empresa con un solo avión y siete pilotos. La empresa canaria ha desviado la mayor parte de su flota y su plantilla a otras empresas del grupo –Naysa y Canarias Airlines- en las que los trabajadores no gozan de ningún tipo de garantía laboral ni representación sindical”.

Sepla ha denunciado que las causas que motivan este ERE “son falsas, al no existir la pérdida de competitividad alegada por Binter Canarias ya que son Naysa y Canarias Airlines quienes han absorbido los vuelos que Binter ha dejado de realizar en este tiempo. La auditoría de Deloitte sobre las cuentas de 2011 avala las tesis de Sepla al declarar la solvencia de la compañía”.

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Sigue la sangría de puestos de trabajo por doquier y el sector aéreo no es ajeno. Malos tiempos y parece que todavía nos queda camino por recorrer, después de haber asistido a la quiebra de Spanair. La autoridad laboral ha aprobado un ERE en Air Europa, que elimina 129 puestos de trabajo, el 40 % de lo inicialmente propuesto y que se traduce en 45 pilotos, 14 técnicos de mantenimiento (TMA) y 70 de personal de tierra.

La propuesta inicial de Air Europa pretendía eliminar 260 puestos de trabajo: 46 pilotos, 22 tripulantes de cabinas de pasajeros (TCP), 45 técnicos de mantenimiento y 147 de personal de tierra, así como las medidas acordadas en el plan de acompañamiento social. Pero hubo un preacuerdo con el personal de tierra y los sindicatos que permitió reducir a la mitad el número de puestos de trabajo de la gente de handling, y con los TCP’s, parte de los cuales tendrán su base ahora en Madrid.

La crisis hace mella en el sector aéreo y tiene consecuencias

No hay acuerdo con los pilotos, pues el Sepla considera que el ERE de Air Europa es un fraude. Por lo que dice el jefe de la sección sindical en la compañía, Luis Crespí, ésta mantiene su intención de eliminar el anexo que impide la externalización de vuelos y plantea una reducción salarial del 20%. La dirección de Air Europa dijo que el ejercicio de 2011 se cerró con unas pérdidas de 13 millones de euros y que de no aplicar las medidas en curso, se estiman 81 millones de euros en pérdidas.

En la última negociación con el Sepla celebrada el 29 de febrero y auspiciada por el Ministerio de Empleo, Air Europa propuso a los pilotos anular los despidos a cambio de una serie de contrapartidas entre las que se encontraba una rebaja salarial que, a pesar de que se redujo de un inicial 20% al 7%, el sindicato se negó a refrendar el acuerdo.

Foto: Óscar Martínez