Juan Carlos Díaz Lorenzo

La prensa europea informa en primera página del análisis de la segunda “caja negra” (DFR) del avión Airbus A-320 de la aerolínea Germanwings, encontrada ayer. Y todo apunta a que, en efecto, la tragedia ha sido fruto de una acción deliberada del copiloto, Andreas Lubitz. El análisis de la primera “caja negra” (CVR), que graba las comunicaciones en cabina, había permitido señalar que estaba solo e impedido el regreso a su puesto del comandante.

La agencia francesa BEA, que dirige la investigación, informó sin demora del primer resultado, en el que se confirma la trágica hipótesis. El copiloto modificó el piloto automático y comenzó el descenso de la aeronave hasta que se produjo la colisión brutal. Se ha informado de que durante esta fase fueron modificados los ajustes técnicos para aumentar la velocidad en descenso. La segunda “caja negra” apareció después de una intensa búsqueda que ha durado desde que comenzó el rescate de los cuerpos y los restos del aparato.

Este era el avión de Germanwings (D-AIPX), estrellado en los Alpes franceses

Foto: Óscar Martínez