Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un problema técnico detectado en uno de los motores Pratt & Whitney de un avión Fokker F-50 de la compañía colombiana Avianca, determinó la decisión de parar temporalmente la flota que opera de este modelo, como medida de seguridad y manera preventiva, hasta que se determinen las causas del fallo detectado. El problema técnico surgió el pasado 28 de enero momentos antes del despegue del avión encargado de cubrir la línea Cali-Tumaco, leemos en los medios informativos colombianos. Los técnicos de Avianca y del fabricante canadiense se han reunido para analizar el alcance de la avería, de la que no se ha especificado su naturaleza.

En la actualidad, la compañía colombiana tiene cuatro aviones de este modelo, sucesor del legendario Fokker F-27, aunque no alcanzó el éxito de su predecesor. En total ha operado once aviones, diez entregados entre 1993 y 1994 y el undécimo en 2003. Otros cuatro aviones ATR-72 serie -600 cubren las líneas domésticas de corto y medio alcance. La parada preventiva de los aviones Fokker F-50 ha provocado un reajuste en las líneas que enlazan de Bogotá a Armenia, Barrancabermeja, Florencia, Ibagué, Manizales, Neiva, Pasto, Popayán y Yopal; y de Cali a Medellín, Pasto y Tumaco. En las líneas de mayor densidad, Avianca ha programado como refuerzo aviones Airbus A-320. 

Avianca es una de las compañías operadoras del avión Fokker F-50

Foto: Andrés Dallimonti (airliners.net)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde mediados de agosto, la compañía aérea venezolana Avior vuela con cuatro aviones Fokker F-50, de un total de 16 aeronaves previstas, en las líneas Maiquetía-Mérida y Maiquetía-Valera. La citada compañía ha devuelto a la escena la operatividad del aeropuerto “Alberto Carnevalli” de Mérida, después de que haya permanecido cerrado varios años.

Tenemos buenos recuerdos de Avior, cuando en uno de nuestros viajes a Venezuela volamos en un avión Beechcraft 1900D en la línea Maracay-Margarita-Maracay. En los últimos años la compañía ha crecido al amparo del régimen bolivariano. El avión Fokker F-50 es un magnífico avión, sólo que hace años que dejó de fabricarse y es de mantenimiento muy caro, de ahí su fracaso frente a otros competidores, como ATR.

Avior, además, ha incorporado a su flota dos aviones Boeing B-737 serie -400, con los que además de volar a Miami, cubre también otras líneas de interés nacionales e internacionales, caso de Valencia–Bogotá–Valencia, Porlamar–Bogotá–Porlamar, Valencia–Medellín–Valencia y Porlamar–Medellín–Porlamar. La compañía planifica incorporar dos aviones más de este modelo, todos de segunda mano.

Avión Fokker F-50 de Avior con su nueva imagen corporativa

Foto: noticias24.com

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Digno sucesor del emblemático Fokker F-27, el avión turbohélice Fokker F-50 se presentó como continuador de la mítica saga, sólo que no alcanzó el éxito de su destacado predecesor. Es un avión caro para su capacidad y mantenimiento en comparación con el ATR 42/72, que es quien manda en el sector desde hace tiempo. Le pasó casi lo mismo, salvando distancias, que al DC-10 y su relevo MD-11.

Así como tuvimos oportunidad de volar en innumerables ocasiones en el Fokker F-27 en las rutas interinsulares canarias en sus tres etapas -Iberia, Transeuropa y AVIACO-, no hemos tenido ocasión de hacerlo en el Fokker F-50, cuya estampa nos trae gratísimos recuerdos. Incluso cuando, alquilado por Binter Canarias, volaron también dos Fokker F-27 de Seven Air, uno de los cuales aguarda su posterior destino en un rincón del aeropuerto de Madrid-Barajas. El zumbido característico de sus motores Rolls Royce lo hace inconfundible.

Fokker F-50 de Good Fly, a punto de aterrizar en Palma de Mallorca

Y nos evoca, además, el hecho para nosotros importante de que en un avión Fokker F-27 de AVIACO tomó la suelta de comandante, cuando aún no había cumplido los 25 años, nuestro admirado y muy querido amigo y paisano José Carlos Pérez Torres, primer piloto comercial nacido en la isla de La Palma. Su vida profesional es la del sueño de un niño hecho realidad.

No por ello dejamos de admirar a este magnífico avión, que en España formó la avanzada de los primeros tiempos de Air Nostrum. En la foto del “spotter” Rafa Juan, vemos a un Fokker F-50, operado en rutas nacionales por la compañía española Good Fly, a punto de aterrizar en el aeropuerto de Palma de Mallorca. El tren de aterrizaje en la misma disposición que el Fokker F-27 y le distinguen, entre otros detalles, los motores PW 125B de seis palas.

El avión, matrícula SX-BRM, es propiedad de la compañía griega Minoan Air, que lo opera desde abril de 2012. Número de serie 20.207, realizó su primer vuelo el 7 de enero de 1991, por lo que tiene en su haber 21,5 años de vida aeronáutica. El 28 de enero del citado año se estrenó con KLM Cityhopper (PH-KVF). En septiembre de 2009 pasó a Hellas Jet (SX-BRM) y ahí sigue, tan campante.

Foto: Rafa Juan