Lo que puede un avión

26 febrero 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Ha sido un acontecimiento, sin duda, la presencia del gigante Airbus A-380 de la compañía Emirates el pasado fin de semana en el aeropuerto de Barcelona, en un vuelo procedente de Dubai. Volverá dentro de unos días para recoger a más de medio millar de participantes del Mobile World Congress, que se celebra en la Ciudad Condal. Es posible que en el futuro la presencia de este avión se haga más frecuente, pero por el momento sólo tres botones de muestra.

La expectación que despertó la llegada del avión fue enorme, hasta el punto de que la plataforma que AENA ha habilitado para el uso y disfrute de los “spotters” se volvió insuficiente, como podemos apreciar en la foto de Jordi Mónico. Llegaron de todos sitios del país e incluso del extranjero, pues tal es el poder de convocatoria que tiene el mastodonte de Airbus, como en su día lo fue el “Jumbo” o el Concorde.

No cabe un alfiler y tampoco importaba el frío. La ocasión lo merecía

Es realmente llamativo el alcance que está teniendo el fenómeno “spotter” en los últimos tiempos. Se trata de entusiastas del mundo aeronáutico, la mayoría de ellos provistos de cámaras fotográficas y teleobjetivos de notable envergadura, que fotografían todo aquello relacionado con el mundo de la aviación. Luego suben el fruto de su trabajo a páginas web especializadas, o las suyas propias y sus fotos circulan por las redes sociales a más velocidad que los propios aviones.

Hemos visto –y algunas las hemos publicado en nuestra sección– fotos realmente espectaculares hechas por estos aficionados a los que su vocación les ha llevado a los aeropuertos más importantes de Europa y entre ellos se han fraguado amistades muy entrañables. En algunos casos, incluso, su quehacer convertido en trabajo artístico –la fotografía lo es por antonomasia– ha merecido la atención de revistas especializadas, lo que pone de manifiesto el alcance de esta afición.

Foto: Jordi Mónico

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Nos llama gratamente la atención el trabajo de algunos ”spotters” en su interés por captar imágenes como la que hoy publicamos. En esta oportunidad su autoría corresponde a Javier Sánchez Utzet, que ha inmortalizado este momento singular, en el que un avión Boeing B-747 de la compañía Cathay Pacific deja la estela de sus cuatro motores con la Luna de fondo.

La imagen tiene su encanto y también una dosis de lenguaje estético. Su autor elige el blanco y negro, modalidad difícil y de particulares características, sobre la que ha conseguido un resultado magnífico. No está lejano el día en que esta modalidad de arte fotográfico tenga el reconocimiento que se merece. Y es que los aviones y las estelas que dejan a su paso tienen un indudable atractivo.

Una imagen interesante. Un trabajo bien hecho y preciso

Foto: Javier Sánchez Utzet

Un llamativo argumento

24 junio 2012

Juan Carlos Díaz Lorenzo

No está lejos el día en el que el trabajo convertido en lenguaje artístico de los “spotters” sea considerado como se merece. Una de las facetas que más apreciamos es la que dedican a las estelas, de las que conocemos fotos de impacto, muy atractivas, como ésta de Rubén Cabrera Jiménez. Desde la terraza de su casa, con la cámara apoyada en el trípode, experiencia y conocimiento se dan la mano para obtener un resultado así.

Una bonita imagen. Fruto de un buen quehacer artístico

El avión deja su estela teniendo como fondo a la luna desde el cielo barcelonés. Se trata de un Boeing B-737 serie -8BK de JetairFly (Tui Airlines Belgium), matrícula OO-JAA. Aún no ha cumplido cinco años y ha conocido seis etapas operativas. Comenzó a volar el 21 de agosto de 2007 con la compañía Sun Country Airlines (N811SY). Desde mayo de 2010 vuela para JetairFly y en dos ocasiones ha sido alquilado a Sun Countries Airlines y Sunwing Airlines.

Foto: Rubén Cabrera Jiménez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Acostumbrados como estamos hace tiempo al buen quehacer de algunos amigos “spotters”, en ocasiones, sin embargo, nos sorprende el trabajo diferenciado. Y eso es lo que le sucede en esta ocasión a nuestro estimado amigo Rubén Cabrera Jiménez con esta magnífica foto, de la que él dice que le gusta y a nosotros también.

Envuelto en un fondo mezcla de azul y blanco, un avión Airbus A-320 (EC-KKT) de Vueling evoluciona en su maniobra, poco después de su despegue del aeropuerto de Barcelona. El milagro aeronáutico, una vez más, se ha vuelto a producir. Y aunque sabemos cómo y por qué vuela un avión, no por ello deja de sorprendernos. Y lo mismo sucede con la foto de Rubén.

Un buen motivo y un buen encuadre

Foto: Rubén Cabrera Jiménez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De los “spotters” disfrutamos todos los días viendo su interesante quehacer y, en ocasiones y con mucho gusto, también aprendemos. Y eso es lo que nos sucede en esta ocasión con esta foto de Rubén Cabrera Jiménez, un tinerfeño de corazón avencidado en Barcelona que, al igual que otros estimados amigos, ama a la aviación de una manera muy especial.

Porque no es sólo tomar fotos de aviones en los despegues y en los aterrizajes, captarles determinados momentos de sus maniobras, sino también apreciar y aplicar el sentido estético que representa el entorno aeroportuario con sus elementos específicos, y que forman parte indisoluble de su actividad. Juzguen ustedes mismos. Un día de éstos comentaré a los estimados lectores otras cualidades fotográficas de Rubén y de sus colegas, que viven una hermandad digna de admiración. Como sus fotos.

Detalle de una foto que gusta. El entorno aeroportuario es importante

Foto: Rubén Cabrera Jiménez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En la tarde de ayer tuvimos ocasión de saludar a dos amigos que comparten la vocación por la fotografía de los aviones. Son “spotters”, aficionados que han encontrado en este quehacer una forma de amistad y de entretenimiento. Ellos son Toño Ayala (derecha) y Miguel Ángel Águeda (izquierda) –en el centro, quien suscribe- y desde su punto de observación cercano al bar “Argelio”, próximo a la cabecera 3-0 del aeropuerto Tenerife Norte “Los Rodeos”, están pendientes de todo avión que entra o sale.

La meteorología no acompañaba ayer tarde, mas no por eso dejan de vigilar los movimientos de aviones, siendo como son conocedores de las programaciones de las compañías, horas de aterrizaje, seguimiento de las comunicaciones… A veces saltan sorpresas inesperadas, de aviones que no están previstos. En definitiva se trata de  afición interesante, curiosa, diferente, que hace amigos y que nos brinda imágenes muchas veces espectaculares, diferentes, únicas… un ejemplo de buen y bien hacer.

Toño Ayala (izquierda), Miguel Ángel Águeda (derecha) y quien suscribe en el centro