Funeral en Gando

1 noviembre 2015

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El rescate de los cuerpos de los tres tripulantes del helicóptero del 802 Escuadrón SAR accidentado el pasado 22 de octubre, a cargo de personal de la Armada española y su traslado a Las Palmas de Gran Canaria, ha permitido celebrar esta tarde el funeral en la base área de Gando al que ha asistido el ministro de Defensa, Pedro Morenés; el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo; la delegada del Gobierno, María del Carmen Hernández Bento y otros altos mandos de los tres Ejércitos, Guardia Civil y Polícia Nacional.

Los cuerpos del capitán José Morales, el teniente Saúl López y el sargento Johnander Ojeda llegaron a bordo del buque de acción marítima “Rayo”, que ha actuado como buque de mando en los últimos días. Tras su traslado al Instituto Anatómico Forense de Las Palmas de Gran Canaria, después fueron trasladados para su velatorio.

El funeral se celebró en el hangar de la base Aérea de Gando

Los féretros entraron en el hangar donde se ha celebrado la ceremonia a hombros de sus compañeros del 802 Escuadrón SAR, al que pertenecían. La emoción ha sido muy intensa durante todo el acto entre los familiares, compañeros, amigos y la representación institucional presente. El ministro les impuso a título póstumo la Cruz del Mérito Aeronáutico con distintivo amarillo.

El oficio religioso estuvo a cargo del vicario general castrense, quien en un momento de su alocución señaló que “es un momento especial para dar gracias, no sólo a Dios, para el que sabemos que la vida no se acaba sino que se transforma, sino a vosotros Johander, José y Saúl por dar vuestra juventud por nosotros”. “La muerte no es el final” y el Himno Nacional resonaron con especial amplitud y tristeza en el hangar, en el que ha sido un episodio con trágico final después de una semana de incertidumbre.

Foto: @twitter

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El funeral celebrado ayer en la Base Aérea de Gando despidió a los cuatro militares fallecidos el pasado 9 de marzo en acto de servicio a bordo de un helicóptero del 802 Escuadrón SAR, cuando realizaban un ejercicio de adiestramiento nocturno al sur de Fuerteventura. Cuatro personas preparadas y habituadas para el salvamento de otros semejantes que, paradojas del destino, encontraron el final de sus vidas en el cumplimiento del deber.

Junto a familiares y compañeros de armas de los infortunados, asistieron el ministro de Defensa, Pedro Morenés; el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero; el presidente del Parlamento de Canarias, Antonio Castro y la delegada del Gobierno, María del Carmen Hernández Bento, así como otras primeras autoridades civiles y militares. Ofició la santa misa el vicario general arzobispo castrense, Pablo Panadero, quien dijo en la homilía que la celebración religiosa sirviera para que “nos devuelva un poco esa paz, esa serenidad que sentís no tener porque el corazón está roto”, leemos en la edición digital de Diario de Avisos.

El funeral se celebró en la Base Aérea de Gando, sede del 802 Escuadrón SAR

A título póstumo, el ministro impuso a los féretros de los cuatro militares fallecidos, cubiertos con la Bandera de España, la Cruz del Mérito Aeronáutico con distintivo amarillo: capitán Daniel Pena Valiño; tenientes Carmen Ortega Cortés y Sebastián Ruiz Galván; y el sargento mecánico Carlos Caramazana Álvarez. Un quinto tripulante, el sargento Johander Ojeda, fue rescatado con vida poco después del accidente, por la tripulación del BAM “Meteoro”. Ayer también estuvo presente en la despedida a sus compañeros y amigos.

A continuación se procedió al plegado de cada una de las banderas y el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire, general Javier García Arnáiz, hizo entrega de cada una de ellas a los familiares de las víctimas, que las recibieron en medio de una gran emoción. Tanto el ministro como el presidente del Gobierno autónomo y las restantes autoridades presentes testimoniaron sus condolencias y el acto finalizó con la entonación de “La muerte no es el final” y el Himno Nacional, con los ataúdes a hombros de sus compañeros, que recibirán sepultura en las localidades de origen de cada uno de ellos.

Foto: Diario de Avisos