Juan Carlos Díaz Lorenzo

El Gobierno de la nación ha intervenido en el conflicto entre Iberia y los pilotos del Sepla y ambos han aceptado la designación de un árbitro a propuesta del Ministerio de Fomento. Se trata de Javier Montalvo Correa, doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Derecho del Trabajo. En la anterior legislatura fue presidente del Consejo Económico y Social (CES).

El arbitraje impuesto es obligatorio y no se permite la presentación de alegaciones. Iberia dijo el pasado viernes que aceptaría al mediador que designara Fomento y los del Sepla manifestaron que propondrían a dos posibles candidatos, pero al final, visto el tono imperativo del Gobierno, decidido a acabar con el desprestigio que ello supone para la imagen del país, aceptaron al designado.

Se abre un plazo de diez días para que Javier Montalvo escuche a las partes antes de dictar un laudo de obligado cumplimiento, que ponga fin a las huelgas brutales de los pilotos, contrariados por la puesta en marcha de la filial Iberia Express. Dicha compañía, con unos costes operativos sensiblemente inferiores, es una realidad tangible desde finales de marzo.

Jaime Montalvo, mediador designado por Fomento

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

El Gobierno de Mariano Rajoy ha decidido intervenir directamente en el conflicto que vive Iberia  a causa de la huelga de sus pilotos, y ha dictado una orden para que las partes en conflicto sometan sus diferencias a un arbitraje cuya solución será un laudo de obligado cumplimiento. Viéndolas venir, los señores del Sepla han desconvocado sobre la marcha el brutal calendario de huelgas que tenían previsto hasta el próximo mes de julio.

Las partes implicadas tendrán que ponerse de acuerdo para nombrar al mediador que intervendrá en la solución del conflicto. A finales del pasado mes de marzo, el ex ministro Manuel Pimentel Siles hizo de intermediario y, aunque entonces no hubo éxito dadas las posturas tan divergentes, al menos existe un punto de referencia para el nuevo proceso que se abrirá en breve.

Iberia Express, argumento oficial para la huelga del Sepla

Como telón de fondo, la contrariedad de los pilotos de Iberia a la creación de Iberia Express, nueva operadora de la compañía con unos costes más bajos que los de su matriz. Prisas para que vayan cubriendo más y más rutas de corto y medio radio. Por el medio, según hemos leído, broncas e insultos entre compañeros, los de Iberia (A) e Iberia (B). Nada nuevo bajo el sol.

Aunque el daño ya está hecho, a razón de unas pérdidas de tres millones de euros diarios, tras la convocatoria de huelga todos los lunes y viernes desde el 9 de abril hasta el 20 de julio, Iberia trata de recomponer su posición en un mercado cada vez más complicado y competitivo. Sólo en abril, las pérdidas suman 21 millones de euros. Poco importa eso a los dirigentes del Sepla, ausentes de la realidad y despreciativos, como siempre, con los pasajeros, que pagan por adelantado.

Por si todo esto fuera poco, hace dos semanas, y al amparo de la reforma laboral, Iberia anunció una reducción salarial a los pilotos del 20 % y un incremento de la productividad de un 25 %. Son cifras importantes, que desconocemos si finalmente han sido aplicadas, pues también estamos acostumbrados a la toma de decisiones acompañadas de bombo informativo que luego no se cumplen.

Foto: Alberto Huarcaya Azañon

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El sindicato elitista Sepla se queda solo ante el peligro. Los otros sindicatos con representación mayoritaria en Iberia –los de tripulantes de cabina de pasajeros CTA y  SITCPLA, así como UGT y CC.OO.- plantan cara a sus compañeros pilotos y les dicen que con ellos no cuenten esta vez. La sombra de Iberia Express comienza a extenderse e irá a más y comienza a preocupar. Y, como dice el dicho popular, más vale pájaro en mano, que cien volando.

Los representantes de los sindicatos citados han expresado algunas perlas que tienen su interés: “Se acabó la neutralidad”, “es hora de decir basta”, “no tenemos por qué pagar las consecuencias de la incapacidad o falta de voluntad para llegar a un acuerdo”, “los pilotos ahora pilotan los aviones, pero no la compañía”, “han alumbrado una teoría de la conspiración”…

Los tiempos han cambiado y estamos en un nuevo ciclo económico

Los TCP´s acusan a los pilotos de que no les tienen respeto y de que no tienen voluntad para llegar a acuerdos con la empresa. Y lo que es más preocupante, la postura del Sepla-Iberia pone en peligro la estabilidad de los puestos de trabajo de todos los trabajadores de la compañía y están dando buenos argumentos a la dirección para que imite a Air Europa o a Binter Canarias, en otro tiempo filial del Grupo Iberia, con un ERE a la vuelta de la esquina.

Los TCP’s han hecho un cálculo sencillo: el calendario de huelgas propuesto por Sepla pueden suponer unas pérdidas de 90 millones de euros para Iberia y ya les parece mucho dinero, después de los 36 millones de euros perdidos por las últimas doce jornadas de huelga. Ello, además, del daño a los pasajeros y a la imagen de la compañía, y la de ellos mismos, por lo que piden a Sepla-Iberia que “restablezca la cordura” y asuman los señores pilotos que la negociación de su convenio lo afronte en el mercado de una empresa privada, a la que pertenecen.

Foto: Luciano de la Rosa

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Nueva vuelta de tuerca del Sepla a Iberia, compañía de la que reciben sus jugosos sueldos en una época de grave crisis en el país. El sindicato en cuestión convocó ayer treinta nuevas jornadas todos los lunes y viernes entre el 9 de abril y el 20 de julio, ante la falta de acuerdo tras el fracaso en la intermediación del ex ministro Manuel Pimentel.

Dicen desde el sindicato de pilotos que las movilizaciones son consecuencia del “boicot ejercido por Iberia en el proceso de negociación que ha impedido alcanzar un acuerdo a pesar de las importantes concesiones ofrecidas por Sepla” y que en “un intento de avanzar en la mediación, Sepla propuso que los pilotos de Iberia fueran los que volaran en la Express, con las condiciones determinadas para esta filial, lo que la empresa rechazó. Resalta que “la puesta en marcha de Iberia Express vulnera los pactos del convenio colectivo” y que “la compañía tiene previsto traspasar 40 aviones de la matriz a la nueva filial, lo que significará la eliminación de 8.000 puestos de trabajo”.

Por su parte, la dirección de Iberia manifestó ayer que convocará esta misma semana al Sepla para proseguir con las negociaciones “y así intentar evitar una huelga que es a todas luces injustificada”. Está claro que pese a la presión del sindicato, Iberia no va a ceder a sus pretensiones. La filial de bajo coste Iberia Express es una realidad desde el pasado domingo e irá a más.

El daño económico de las treinta jornadas de huelga del Sepla tiene fácil cuantificación, a razón de tres millones de euros por cada día, euro arriba, euro abajo. Más el daño a los pasajeros y a la imagen de la compañía, algo que parece importarles poco. Como también parece importarles poco el daño a su deteriorada imagen como colectivo profesional, cuando el paro se extiende como una plaga incluso entre sus propios compañeros y volar en España, cerca de casa, está cada día más complicado.

Iberia Express es una realidad e irá a más. No tiene vuelta atrás

Foto: curimedia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Iberia ha hecho público un comunicado en el que dice que la desconvocatoria de las huelgas previstas a partir del 16 de marzo por el sindicato de pilotos Sepla y el de tripulantes de cabina de pasajeros Stavla “es una buena noticia para todos los clientes, empresa y sector turístico en general, máxime ante el inicio de la temporada alta en nuestro país, puesto que la huelga estaba convocada en días especialmente sensibles para el sector turístico y la economía nacional”.

Confía Iberia en que “la vuelta a la negociación del convenio colectivo por parte del Sepla se realice de buena fe y con la intención de llegar a un acuerdo en todo lo concerniente a la negociación de un convenio colectivo, en un momento en el que más que nunca se hace necesario seguir reduciendo costes para ser competitivos”.

Iberia confía en la buena fe del SEPLA. Habrá que esperar

La compañía “se felicita de que se vaya a nombrar un mediador independiente, tal y como propuso en su momento, con el objetivo de que ayude a desarrollar las negociaciones” dentro del marco del convenio colectivo en curso. Como ya se ha informado, el Gobierno de la nación, a través del Ministerio de Fomento, ha propuesto el nombramiento de un mediador que acabe con este conflicto, aunque no de momento no se conocen detalles de quienes serán los interlocutores.

Para tratar de recomponer el desastre que han organizado los pilotos del sindicato Sepla con su calendario de huelgas, que se traduce en pérdidas millonarias y un creciente malestar de los clientes hacia un colectivo privilegiado, Iberia “está reprogramando en estos momentos todos los vuelos cancelados, y reubicará a sus clientes en los vuelos que inicialmente tenían reservados para los días 16 y 19 de marzo. Los clientes con vuelos posteriores mantienen sus reservas tal y como las eligieron, ya que no se había procedido aún a cancelar los vuelos más allá del lunes 19”. 

“Iberia quiere agradecer a todos sus clientes la paciencia y comprensión que han mostrado en estos momentos difíciles, así como a sus empleados el gran esfuerzo y trabajo realizados. Iberia está haciendo, y hará todo lo que está en su mano para recuperar lo antes posible la confianza de todos los clientes, que durante los últimos meses se han alejado de la compañía por culpa de la huelga del Sepla”, concluye el comunicado.

Foto: Óscar Martínez

Manuel Luis Ramos García (*)

Los pasajeros de Iberia padecen una vez más los efectos colaterales de una huelga convocada por el sindicato de pilotos, pues a pesar del cumplimiento de los servicios mínimos las operaciones se ralentizan por un exceso de celo en el modo de aplicar los procedimientos, causando alteraciones en los horarios de los vuelos. El índice de puntualidad  ha caído en picado, imputable según la dirección de la empresa a la forma de operar de algunos de sus pilotos. Ahora el  Sepla (Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas) ha convocado múltiples jornadas de huelga en los próximos meses, mientras hasta la fecha hay cuatro pilotos despedidos y algunos expedientes abiertos por faltas laborales graves. Para entender esta situación sería necesario preguntarnos sí todos los tripulantes apoyan los métodos de sus representantes sindicales y de qué modo se deciden las medidas de presión.

Once pilotos son los cerebros de la sección sindical que decide la estrategia de esta confrontación con la dirección de la empresa, rebelándose contra la creación de Iberia Express, compañía de bajo costo que comenzará sus operaciones a finales de marzo. Estos sindicalistas gobiernan a un colectivo de excelentes profesionales, muchos de ellos contrarios a esta nueva protesta, que no se atreven a discrepar con unos representantes que marcan las rutas a seguir aplicando la razón de la fuerza y bajo el lema de “conmigo o contra mi”.

Carlos Espinosa de los Monteros, ex-presidente de Iberia, acaba de publicar un libro titulado “Cosas que me enseñó la vida gracias a la empresa”. Sus tres años pilotando la compañía los define como “muy intensos, con enfrentamientos con políticos, conflictos laborales con pilotos y aciertos comerciales en la utilización conjunta de las flotas de Iberia y Aviaco”. Este empresario independiente tuvo que afrontar una huelga convocada por el Sepla en junio de 1984, que se mantuvo durante 35 días tras graves alteraciones en la operativa de la compañía, donde se unían los servicios mínimos con un trabajo a reglamento y exceso de celo de los comandantes. Como dice textualmente el señor Espinosa en el capítulo dedicado a su paso por Iberia, fue él quien rompió la tradición en algunos aspectos de la cultura laboral que imperaba entonces, entre otras cosas “echando a la calle a ocho gamberros que eran pilotos de la compañía”.

Todo tiene un límite y las huelgas también.

La huelga acabó con un laudo dictado en el mes de julio y fue la primera derrota del Sepla, aunque los dirigentes sindicales lograron sacar adelante una de las propuestas que el árbitro tenía que dirimir relativa al ingreso de nuevos pilotos. Un grupo de 34 aspirantes accederían a la compañía, casi todos ellos unidos con vínculos familiares a comandantes y directivos de la empresa, entre los que se encontraban dos de los once cerebros aludidos anteriormente: Justo Peral y José Miguel Maristany.

Estos pilotos alevines comienzan su carrera en 1985, en medio de una situación laboral crítica, que se repetiría cíclicamente cada vez que se negociaban los convenios. Los copilotos Peral y Maristany pasarían pronto a ejercer funciones de comandante en Binter, empresa de aviación regional que era controlada por algunos tripulantes de la empresa matriz. Llegaron a las Islas Canarias (a las que aludían como las Candongas) comisionados por la dirección de Iberia, para un nuevo proyecto de aviación de tercer nivel, que tenía como base flexibilizar la operación y abaratar costos en unos vuelos que se efectuaban hasta esos momentos con el Fokker-27 y el DC-9. Aquí disfrutaban de un destino temporal a modo de excedencia especial, participando activamente en el control de operaciones como responsables de las áreas estratégicas de la compañía.

Algunos de estos mercenarios del aire residían en Madrid, aunque su destino estaba fijado en las dos capitales del archipiélago. Disponían de un lugar de descanso y esparcimiento, que usaban de manera ocasional para pernoctar en Gran Canaria y de modo habitual en encuentros corporativos, cuando sus servicios les obligaban a pasar alguna jornada en la base de operaciones. Este lugar era conocido como Villa Pendón, un chalet alquilado cerca del aeropuerto de Gando, con todos los servicios domésticos al completo y una playa cercana. Los inquilinos de la vivienda estaban bajo las órdenes de Carlos Gómez Campos, más conocido como el marqués de Tafira, quien sin ostentar ese título nobiliario actuaba como un verdadero virrey desde su cargo de director de Operaciones de Binter, apoyado por media docena de pilotos altamente retribuidos, entre los que se encontraban Peral y Maristany. Sus emolumentos superaban la media de los comandantes de Iberia de aquel entonces, pues aparte de su salario percibían una gratificación de la empresa Construcciones Aeronáuticas, fabricante de los  cuatro aviones CN-235 que componían la flota en marzo de 1989, fecha del inicio de las operaciones de Binter Canarias.

En Villa Pendón se gestó una de las mayores barbaridades de la historia de la aviación en Canarias. Los escuderos del marqués de Tafira decidieron parar las operaciones de Binter sin previo aviso, acordando una tarde no acudir al día siguiente a sus vuelos. Todo se organizó secretamente, bajo el mando del noble tafirense, dando las órdenes oportunas vía telefónica y sin avisar al resto del personal de la compañía. Azafatas, empleados de tierra, directivos y pasajeros fueron sorprendidos por esta “gamberrada”, quedando el archipiélago canario aislado por vía aérea durante una jornada. Los motivos de esta inesperada huelga de “ausencia presencial” no eran otros que el descontento de las huestes del marqués por los cambios que podrían producirse al adaptar las condiciones laborales a las requeridas en una aviación regional productiva. Poco después de este plante la dirección de Iberia sustituyó al director de Operaciones, retornando a Madrid en compañía de los inquilinos de Villa Pendón.

Parece que el tiempo no ha pasado y quienes comenzaron en Binter su licenciatura en conflictos laborales con una gamberrada de tercer nivel, pretenden obtener ahora el doctorado de altos vuelos desafiando a la dirección de Iberia ante la creación de una nueva empresa de costos bajos. La crisis en el sector aeronáutico ha llevado a la quiebra a muchas empresas y las pocas que sobreviven han adaptado su estructura a lo que el mercado obliga. Uno de los capítulos del libro del ex presidente de Iberia se titula “No tener miedo al cambio”. Carlos Espinosa de los Monteros comienza su exposición analizando las transformaciones  que son necesarias en el sector aéreo para la supervivencia de las empresas en época de crisis, aludiendo a esta cita de Charles Darwin: ”Las especies que sobreviven no son las más fuertes ni las más inteligentes, sino aquellas que se adaptan mejor a los cambios”.

Los antiguos inquilinos de Villa Pendón deben seguir esta máxima del naturalista inglés y leer serenamente su obra “El origen de las especies por medio de la selección natural”. Solo así podrían llegar a entender el principio de su corporativismo y el final que les espera.

(*)  Manuel Luis Ramos García es comandante de líneas aéreas.

Foto: Óscar Martínez

Redacción

La dirección de Iberia hace un llamamiento a los representantes del colectivo de pilotos en Iberia, y a los pilotos de la compañía en general, para que reflexionen sobre la falta de justificación de una huelga que, además, cuenta con el rechazo de al menos el 92 por ciento de trabajadores de la compañía, y que hace un daño intenso a los clientes, a las cuentas de la empresa, y  la reputación de la compañía y de los propios pilotos.

  • La creación de Iberia Express no lesiona los intereses de los actuales pilotos de Iberia ni del resto de empleados. Ningún piloto de Iberia verá en peligro su empleo por la creación de Iberia Express; es más, los pilotos de corto y medio radio podrán prolongar su desarrollo en Iberia en las rutas de largo radio, que es donde la compañía tiene previsto su mayor crecimiento en el futuro.
  • Iberia Express es una empresa cien por cien de Iberia, que vendrá a sumar al grupo, que será más grande, sólido y competitivo. La nueva compañía permitirá preservar las actuales rutas de Iberia y crecer en otros mercados de corto y medio radio donde ahora no está presente porque sus costes lo hacen inviable, y además hacerlo de forma rentable, creando 500 empleos el primer año y más de 1.000 cuando alcance su velocidad de crucero.
  • Iberia ha negociado con los representes sindicales las distintas alternativas para la producción de los vuelos de corto y medio radio hoy deficitarios, llegando a acuerdo con tierra y TCP, y no logrando ningún progreso con el Sepla tras dos años de negociaciones y más de 60 reuniones. En este sentido, los pilotos de Iberia no han ofrecido rebajarse el sueldo en ningún porcentaje, y menos aún en un 50 por ciento como ha afirmado el representante del Sepla en Iberia, ni la compañía les ha pedido nada parecido. La única oferta salarial por parte del Sepla-Iberia, acorde con la propuesta de la compañía, fue la de permitir dos nuevos niveles de entrada de pilotos de nueva contratación dentro del escalafón de la compañía. Esta rebaja supondría un ahorro máximo de 15 millones de euros anuales, muy lejos de lo que Iberia necesita para evitar las pérdidas y crecer, y de los más de 100 millones que supone Iberia Express. Se trataría, además, de un ahorro temporal, puesto que los niveles salariales de los nuevos pilotos se igualarían a los de Iberia a los pocos años.

La huelda de pilotos daña los intereses de Iberia y de sus pasajeros

  • En relación con otras acusaciones alegando que British Ariways se ha quedado la caja de Iberia o con la T4, o que se hará la dueña de nuestra compañía, se trata de acusaciones infundadas, no sustentadas ningún solo dato, con el único afán de desmoralizar a los pilotos de Iberia y acrecentar miedos injustificados entre estos y el resto de empleados.  Iberia es responsable de su plan de negocio y de sus recursos, incluyendo su caja, que está íntegra a disposición de la compañía. En cuanto a la T4, este aeropuerto es la base de Iberia, donde concentra el grueso de su operación, del orden de 700 vuelos diarios, frente a los siete de BA, los mismos que tenía antes de la fusión. Finalmente, no está previsto en ninguno de los acuerdos, ni en el espíritu ni en la letra, que ninguna compañía absorba o controle a la otra, sino todo lo contrario, el objetivo de IAG, sociedad española propietaria de Iberia y de British Airways,  que está presidida por Antonio Vázquez, también presidente de Iberia, es preservar las dos marcas, y a ser posible muchas más en el futuro. Todos los acuerdos de la fusión son públicos, y están disponibles tanto en la web de la CNMV como en la web de IAG.

Por último, Iberia insiste en su llamamiento al Sepla para que vuelva a la mesa de negociación del convenio, respetando a los clientes, al resto de empleados que han rechazado el conflicto y al conjunto de la empresa. La compañía ha reiterado al Sepla su oferta de negociación, la última vez por carta ayer día 5 de diciembre, y ha reiterado su propuesta de nombrar de común acuerdo un presidente de la mesa ajeno a las partes, que facilite la negociación. La Compañía ha llegado incluso a proponer dos nombres de reconocido prestigio para esa presidencia, Esteban Rodríguez Vara o Carolina Martínez Moreno, estando a la espera de que Sepla-Iberia haga su propuesta en este sentido.

En el caso de que finalmente se realizase la huelga, la compañía y todos sus empleados, pondrán todos los medios a su alcance para dar las mejores alternativas posibles a los clientes, pese a las muchas dificultades que supone reubicar a los clientes afectados en épocas de tanta demanda como las fiestas navideñas.

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Después de calentar convenientemente el ambiente, con cruce de acusaciones de por medio como es habitual, Sepla-Iberia ha convocado dos jornadas de huelga para los días 18 y 29 de diciembre, unas fechas “poco significativas”, según ha dicho el presidente de la sección sindical, Justo Peral, pues, miren por dónde, los señores pilotos huelguistas “queremos hacer el menor daño posible a la compañía y a las vacaciones de los españoles”.

De por sí el anuncio de huelga de Sepla-Iberia ya ha provocado cancelaciones, de aquellos pasajeros que temen verse atrapados en sus desplazamientos, y ese efecto se nota de manera muy especial en Canarias. Diario de Avisos así lo refleja en su edición de hoy. Y desde la compañía, Luis Díaz Güell, director de comunicación, califica de “falaz” esta afirmación de los pilotos y dice que “en las huelgas aéreas, con la sola amenaza ya se resienten las reservas y se multiplican las cancelaciones, por lo que el daño ya está hecho”.

En esta ocasión, por lo que se ha publicado, el motivo principal para ir a la huelga por parte de los señores pilotos de Iberia es su oposición a la creación de una filial de bajo coste llamada Iberia Express, que iniciará su andadura antes del próximo verano. Dicen desde el Sepla que eso supone una ilegalidad y contraviene el anexo 10 del convenio en vigor. De ahí su voluntad al elegir esta modalidad de huelga “de baja intensidad”, a la espera de que los colectivos de TCP’s y trabajadores de tierra puedan avanzar en las negociaciones comprometidas por la dirección de Iberia y puedan comprobar “si las promesas que les han hecho son sólidas o son una cortina de humo” para que se alejen de las movilizaciones del colectivo de pilotos, informa Antonio Ruiz del Árbol en la edición digital de cincodias.com.

Preocupa, asimismo, que sea Iberia quien esté al servicio de British Airways, pues mientras la compañía inglesa crece y crece, la compañía española mengua y “sólo servirá para traer a España emigrantes desde América Latina y turismo barato desde Europa”. Cuestión ésta que inquieta, y mucho, pues aprecian un intento de la dirección de IAG para “quitar al colectivo de pilotos sus medios de trabajo”, pues los 40 aviones con los que Iberia Express iniciará su andadura saldrán de la flota de Iberia. Lo cual, además, tiene un efecto duro para los actuales copilotos, que no podrán lograr la categoría de comandantes.

La creación de Iberia Express y otros asuntos jalonan la huelga de Sepla-Iberia

Sepla-Iberia condiciona la creación de Iberia Express como una pieza clave de la negociación del convenio colectivo, y la compañía dice que se trata de una decisión de empresa que no afecta a los derechos laborales ni a los salarios de los actuales pilotos de la compañía.

Por lo que ha dicho Justo Peral, Sepla-Iberia se ha puesto en contacto con el PP –será la primera huelga que sufra el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy- para explicarles la situación y también con el sindicato de pilotos de British Airways, conocido por las siglas BALPA, con quienes ha constatado su preocupación por la actuación de Iberia e IAG.

Iberia realiza unos 600 vuelos diarios, de los cuales 200 son operados por Air Nostrum, que no se verá afectada por la huelga, como tampoco Vueling ni aquellos otros vuelos operados en código compartido por compañías asociadas. Es de advertir que la segunda jornada de huelga coincidirá con la que mantienen desde hace dos meses los pilotos de Air Europa, movilizados ante lo que consideran una “externalización ilegal de actividad” de los vuelos a Canarias.

Como procede en estos casos, el Ministerio de Fomento fijó ayer los servicios mínimos ante la convocatoria de huelga de los pilotos de Iberia para los días 18 y 29 de diciembre, consistente en el 50 % de los vuelos entre los aeropuertos de la Península y extranjeros cuyo tiempo de viaje sea inferior a seis horas y la totalidad de los vuelos programados entre la Península, Canarias y Baleares.

En rutas de largo recorrido se mantendrá un vuelo diario de ida y vuelta y entre los servicios esenciales se encuentran también los vuelos programados para el transporte de correo y productos perecederos, cuando éstos se realicen exclusivamente con aeronaves dedicadas a la carga. Asimismo se han establecido como servicios mínimos las operaciones técnicas de posicionamiento y otras como la situación de tripulaciones necesarias para la realización de los servicios de transporte aéreo considerados esenciales, y todos los del día siguiente.

La resolución ha sido firmada por el secretario de Estado de Transportes en funciones, Isaías Táboas, y tiene como objetivo “armonizar el interés general de la comunidad con el derecho de huelga de los trabajadores”, y garantizar trayectos similares a los que se dictaron en el marco de otros conflictos durante los últimos años.

Foto: Óscar Martínez