Juan Carlos Díaz Lorenzo

IATA, en su 71ª asamblea celebrada en Miami, ha aprobado reducir en un 40% el tamaño de la maleta de mano en relación a las medidas actuales, con un nuevo estándar de 55 x 35 x 20 cm, frente al actual estándar mínimo de 56 x 45 x 25 cm. Para entenderlo mejor, las nuevas medidas que quiere imponer la IATA serán algo más pequeñas que las permitidas por Ryanair, con unas medidas de 55 x 40 x 20 cm.

La recomendación de IATA está enfocada a aviones de 120 asientos o más y parece especialmente pensada para vuelos de carácter doméstico o nacional. En todo caso se trata de una medida unificada, que las aerolíneas implantarán según su conveniencia. Lo que exceda de estas medidas habrá que pasar por facturación y pagar el coste añadido. Ello reportará nuevos ingresos a las compañías aéreas, que ya no saben cómo exprimir más a sus clientes.

IATA propone una nueva regulación para las medidas de los equipajes de mano

El asunto tiene su miga. La facturación de equipajes reporta a las aerolíneas más de 6.000 millones de euros al año. Se trata de un 30% de los llamados “ingresos adicionales”, entre los que se incluye el catering, la venta a bordo o el merchandising. Es llamativo, sin embargo, observar que los mayores fabricantes de aviones, Boeing y Airbus, están ampliando los espacios para llevar equipaje de mano.  En las últimas cuatro décadas, el número de usuarios de avión ha pasado de 400 millones en 1973 a 3.025 millones en 2013. 

Foto: revista80dias.es

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Iberia está presente en Venezuela desde hace unas seis décadas. Desde la época del legendario Super Constellation y después con los primeros aviones DC-8, que hacían escala en San Juan de Puerto Rico. Iberia vuela a Venezuela desde la época de Pérez Jiménez y ha consolidado su prestigio, del que hemos sido testigos en las tres últimas décadas. Pero nunca habíamos visto algo a lo que está sucediendo en la actualidad. Hay temores en Iberia de que el gobierno bolivariano, que no paga las liquidaciones de los billetes, pueda tener la ocurrencia de embargar aviones de la aerolínea española y por eso lo hace con aviones que no son de su propiedad, por si acaso. Así lo hemos leído en la edición digital de elmundo.es.

Como ya hemos publicado en esta misma sección, la deuda de Venezuela con Iberia ronda los 200 millones de euros, que vienen siendo unos 265 millones de dólares. Lo curioso del caso es que la deuda sigue aumentado porque Iberia sigue volando a Venezuela, a sabiendas de que tiene difícil cobrar lo que le deben y por lo visto lo hace a fondo perdido. Algo inaudito. Lo que no cobra en Venezuela lo recupera por otro lado con la carestía de las tarifas que pagamos en los vuelos entre Canarias y Madrid, por ejemplo, en los insufribles aviones a Iberia Express y todo ello pese a que el precio del crudo ha bajado. A IATA no le hacen caso en Caracas y a Iberia, tampoco. 

Iberia vuela a Venezuela con aviones alquilados, por si acaso

Foto: Iberia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Finnair ha obtenido el certificado nivel 2 del Programa de Evaluación Ambiental (IEnvA) de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que es la máxina calificación del programa, informa la aerolínea finlandesa. Se trata de un sistema para valorar de forma independiente los sistemas de gestión ambiental de las aerolíneas con el objetivo de hacerlos más eficaces. Con ello, Finnair hace patente su compromiso medioambiental y sostenibilidad, como ejes fundamentales de su estrategia.

La aerolínea nórdica ha reducido un 40% el consumo de fluidos anticongelantes entre 2014 y 2016; un 20% las emisiones de CO2 entre 2009 y 2017; un 10% el uso de energía en las instalaciones corporativas entre 2007 y 2016; y un 40% el ruido entre 2014 y 2017. Finnair alcanzó el nivel 1 del programa de evaluación ambiental de la IATA en junio de 2013 y ahora, con el nivel 2, ha demostrado que ha implementado todas las normas establecidas, ha identificado y mitigado sus impactos medioambientales más significativos y ha establecido metas para el correcto desempeño medioambiental.

El compromiso de Finnair con el medioambiente tiene el respaldo de la IATA

Foto: Finnair

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Según datos facilitados por la IATA, en los diez primeros meses del año 2014 se emitieron 1.427.975 pasajes en Venezuela, lo que representa, en comparación con igual periodo del año anterior, una reducción del 48,4 %. Entonces, el número de billetes emitidos fue de 2.768.338. Ello es un reflejo de la contracción que ha experimentado el mercado debido a la crisis que ha generado el impago de las liquidaciones de billetes vendidos por parte del Gobierno bolivariano, cifra que asciende a unos 3.600 millones de dólares.

El cambio de estrategia de las aerolíneas, de vender el grueso de sus billetes en dólares, para evitar que la deuda aumente más, suma nuevas complicaciones a los pasajeros, agentes de viajes y al propio Estado. De modo que la oferta en bolívares sufre una drástica reducción y para comprar los billetes en dólares es preciso poseer divisas, cuentas bancarias en el exterior o familiares residentes en el exterior que puedan adquirir y transferir los billetes. Los pasajeros lo pasan mal, pues viajar al exterior se ha convertido en una carrera de obstáculos, pero a las agencias supone la puntilla, pues no hay casi billetes que vender.

La situación del transporte aéreo en Venezuela está inmerso en una grave crisis

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De una deuda estimada por la IATA en 3.600 millones de dólares, el gobierno de Venezuela sólo ha pagado este mes cinco millones de dólares a las aerolíneas, por lo que poco se ha avanzado en la solución del serio problema que afecta al transporte aéreo internacional. Se mantiene la reducción de frecuencias y, en consecuencia, de asientos y suma y sigue a una actuación que, lejos de que encuentre una salida, vaticina un año 2015 más complicado.

En la actualidad se ha planteado entre las autoridades competentes y los representantes de las aerolíneas un debate sobre la regulación del precio de los billetes aéreos en Venezuela, dejando en segunda posición el asunto de la deuda, informa El Nacional. Al parecer, según las leyes venezolanas, el Instituto Nacional de Aviación Civil (INAC) no tiene competencias en la materia, pues sería preciso reformar la ley, lo cual, de ocurrir, la reacción de las aerolíneas sería imprevisible.

La deuda con las aerolíneas es de 3.600 millones de dólares. El pago, a cuentagotas

Foto: Curimedia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por mucho que el presidente de Venezuela haya dicho que había que solucionar “de raíz” la deuda que el país mantiene con las compañías aéreas, parece ser que la realidad demuestra que tal supuesta voluntad no se cumple. Y viene esto al caso porque ha salido el director ejecutivo de la IATA, Tony Tyler, para pedirle al gobierno bolivariano que pague algo así como 3.600 millones de dólares que adeuda a 24 aerolíneas, entre ellas las españolas Iberia y Air Europa.

Desde hace algo más de una década, en Venezuela rige un sistema de control de cambios que bascula en tres valores distintos: 6,30 bolívares/dólar preferencial, casi 11 bolívares del Sicad I y casi 50 bolívares del Sicad II, de ahí que el pago de las divisas está sujeto a la intencionalidad que el Gobierno quiera aplicar, sea cual sea el mecanismo que le interese, aunque vulnere los acuerdos suscritos en su día con las compañías aéreas. Es decir, la liquidación en dólares de las ventas efectuadas en bolívares.

Iberia es una de las 24 compañías a las que Venezuele debe dinero

En estos momentos no hay peor relación en el mundo que la existente entre la Venezuela gobernante y las compañías aéreas, según ha dicho el ejecutivo de IATA, pues no sólo paga a cuentagotas, sino que exige grandes descuentos, aplica altos impuestos, regulaciones fuera de contexto y es poco fiable en el cumplimiento de sus promesas. Lo cierto es que aunque en las últimas semanas algunas compañías han incrementado sus vuelos, otras han reducido su oferta y algunas incluso se han marchado, a costa de perder antes que seguir engrosando la formidable deuda.

Foto: Curimedia

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De las cinco compañías aéreas que hasta el momento han llegado a un acuerdo con el gobierno de Venezuela y con las que éste haya cumplido, sólo dos han cobrado. Las tres restantes, no. Según datos de la IATA, se ha autorizado el pago de 424 millones de dólares y la deuda global asciende a 4.100 millones de dólares. Aunque las compañías aéreas no pueden evitar que la deuda aumente sin dejar de volar al país, han recortado su oferta de manera considerable, lo que dificulta seriamente la conectividad internacional de Venezuela.

En unas declaraciones a la Agencia Efe del vicepresidente para América de la IATA, Peter Cerda, ampliamente difundidas en la prensa europea y americana, deja clara la actitud del Gobierno de Venezuela: “Lo que más preocupa es el hecho de que aunque se llegue a un acuerdo, no hay garantías de que se reciban las cantidades que se han acordado. En lo seis meses transcurridos el gobierno ha dicho en varias ocasiones que iba a pagar y todavía están esperando”.

Peter Cerda, vicepresidente regional de IATA, advierte de la situación en Venezuela

“Al principio, el gobierno aprobaba las transferencias con una buena frecuencia. En el último año y medio la situación ha empeorado porque el gobierno paró de autorizar las transferencias y por tanto de pagar a las aerolíneas lo que se les debe (…). En la mayoría de los casos no se llegan a acuerdos porque el gobierno hace ofertas que no se pueden aceptar. El gobierno no deposita sobre la mesa las cantidades que se deben. Dicen que quieren llegar a un mutuo acuerdo pero no hacen nada para alcanzarlo. No se puede transportar pasajeros sin ser pagados”.

“Si la situación sigue empeorando, las líneas aéreas tendrán que tomar medidas drásticas y esas medidas seguramente serán las cancelaciones de más vuelos. Es una decisión complicada para las líneas aéreas, porque tienen un contacto estrecho con Venezuela y operan desde hace muchos años. Operar sin recibir las cantidades que se le deben, no será algo permanente. Cualquiera que hace negocios quiere ser compensado por esos servicios. Desafortunadamente las líneas aéreas no están recibiendo el dinero (…) y ese dinero no es del Gobierno, es de las líneas aéreas que han prestado su servicio

“La situación en Venezuela es insólita y desafortunadamente el país está desconectando de la economía global y corre el riesgo de quedarse aislado si el gobierno no devuelve el dinero a las aerolíneas (…) Las aerolíneas no quieren parar de volar, el mercado venezolano es muy importante. Reducir capacidad o decidir salir de un país es una decisión muy complicada, por eso se sientan a negociar”, señaló el dirigente de IATA. La organización de la que forma parte ha enviado cuatro cartas al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, que no han tenido respuesta.

Foto: Natalia Strucchi (mercadoeventos.com.br)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El ministro de Transporte Aéreo de Venezuela, Luis Graterol, ha publicado en su cuenta de twitter un mensaje en el que dice que “reiteramos que el Estado no tiene deudas con las aerolíneas”. Afirmación que contrasta rotundamente con lo que es un clamor dentro y fuera del país. No dice nada de si el recorte de vuelos y, en consecuencia, la oferta de plazas, tiene que ver con los efectos del Mundial de Fútbol jugado en Brasil, como dijo en su día alguno de sus colegas e incluso el propio presidente de la República.

Acostumbrados a promesas que se incumplen sistemáticamente, el ministro de cuestión dijo el pasado lunes que el Gobierno ha asignado el pago de divisas a Iberia y Delta Airlines.  La compañía española, que tiene algo así como 250 millones de dólares pendientes de cobro, dio muestras de su buena voluntad al facilitar el regreso de una parte de los pasajeros de Conviasa atrapados la semana pasada en Madrid. La deuda con Air Europa asciende a 185 millones de dólares. IATA sostiene que Venezuela debe en total más de 4.100 millones de dólares a 24 aerolíneas.

Air Europa e Iberia figuran entre las 24 compañías atrapadas por el Gobierno bolivariano

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por cuarta vez el presidente de la IATA (Asociación Internacional del Transporte Aéreo), Tony Tyler, se ha dirigido por escrito al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, instándole a que establezca un diálogo efectivo y una salida confiable para saldar la deuda de 4.100 millones de dólares que mantiene con 24 compañías aéreas que operan en el país. El dirigente de la IATA pide un “diálogo de alto nivel con el objetivo de cancelar la deuda de una forma rápida y justa”. Las anteriores misivas han caído en saco roto.

El Gobierno venezolano no hace caso. Promete, pero no cumple y mantiene el cerco a las compañías aéreas, a las que amenaza en caso de que se retiren. Varias ya lo han hecho, para no engordar más la deuda. El presidente de IATA afirma que “las aerolíneas no pueden seguir ofreciendo sus servicios sin garantías de cobro. La mayor parte intentan minimizar el riesgo reduciendo la capacidad. Varias han cesado sus operaciones completamente. Venezuela corre el riesgo de desconectarse de la economía global”.

Tony Tyler, presidente de IATA

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El Banco Central de Venezuela y el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) han decidido mantener vigente, hasta nuevo aviso, la cotización en curso para la venta de los billetes aéreos en la tasa del Sistema Complementario de Administración de Divisas, conocida como Sicad I. La nueva medida propuesta, denominada Sicad II, que quintuplicará el precio de los billetes, ha sido pospuesta, según confirmó IATA.

El INAC se ha visto en la necesidad de prorrogar la tasa Sicad I argumentando que todavía faltan líneas aéreas por consignar sus tarifas ante el organismo, pese a que una providencia del Ministerio de Transporte Acuático y Aéreo e INAC, publicada en la Gaceta Oficial de 12 de junio de 2013, les daba plazo de cinco días para presentarlas. El aplazamiento no resuelve el acuciante problema de falta de billetes aéreos, pues la reducción de plazas de las aerolíneas está provocando una escasez sin precedentes.

Vista parcial del aeropuerto internacional “Simón Bolívar” – Maiquetía

Foto: Kalen40