Juan Carlos Díaz Lorenzo

Fuentes extraoficiales informan de que la aerolínea estatal venezolana Conviasa ha suspendido los vuelos programados hasta final de año en las líneas Caracas-Madrid y Caracas-Buenos Aires. Las dificultades de la línea con España son evidentes desde hace tiempo, en que se han producido aplazamientos de varios días en las fechas de los vuelos alegando supuestos “motivos operacionales”, informa el digital diariodecaracas.com. A los pasajeros afectados se les ha llamado por teléfono para informarles de la situación y de que les será devuelto el importe de sus billetes.

En la actualidad, y debido a las restricciones cambiarias y las dificultades existentes con las aerolíneas internacionales que operan en el país en la liquidación de la deuda pendiente, conseguir un billete no es fácil. El cupo de plazas disponibles se ha reducido en un 50% y la mayoría sólo son accesibles para su pago en dólares. Los afectados tratan infructuosamente de obtener respuesta de los directivos de Conviasa y sólo consiguen hablar con los operadores telefónicos, que repiten sistemáticamente el mismo mensaje. Así como Conviasa ha mejorado su red doméstica, sin embargo los vuelos internacionales siguen siendo una asignatura pendiente.

Conviasa tiene dificultades para mantener su red internacional

Foto: Conviasa

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Finalmente, Iberia y Blue Panorama hicieron posible que el medio millar de pasajeros de la aerolínea Conviasa bloqueados en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas pudieran regresar a Venezuela. La compañía aérea venezolana negoció los vuelos que permitió resolver una situación tensa vivida desde el 22 de julio, cuando se informó al primer grupo que el viaje de regreso había sido cancelado. La situación se complicó dos días después.

Conviasa, que este año cumple su décimo aniversario, no ha conseguido mantener una presencia confiable en largo recorrido. Lo contrario de lo que ocurre en las líneas domésticas, dotadas de 14 nuevos aviones Embraer 195, además de CRJ-700, ATR-42 y Boeing B-737. Razón por la cual acude a contratos “wet lease” con otras compañías para los vuelos trasatlánticos, no exentos de dificultades como las vividas recientemente.

La credibilidad de la aerolínea Conviasa en el exterior está cuestionada

Foto: Conviasa

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un avión Boeing B-767 de la compañía norteamericana Vision Airlines ha volado esta semana entre los aeropuertos de Caracas y Madrid al servicio de la compañía venezolana Conviasa que, por lo visto, aún no ha resuelto la prohibición de la UE para volar a territorio europeo. Este avión se suma a otros alquilados para cubrir la línea, como B-767 y B-777 de Euroatlantic, B-767 de SBA, A-340 de Air Tahiti Nui y B-747 de Atlas, informan Sergio Pérez Aguado y Alberto González Díaz.

En la foto de este último, precisamente, vemos el avión B-767 de Vision Airlines, alquilado a ILFC, en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Número de serie 24.448 y LN 272, realizó su primer vuelo el 3 de julio de 1989. Tiene, por tanto, 23,1 años de vida aeronáutica y una larga ejecutoria. El 19 de julio del citado año se estrenó con Air Seychelles (S7-ASS). Desde mayo de 2001 es propiedad de ILFC y ha volado para las siguientes compañías: Aerocontinente (N264MT), Aero Continente Chile (CC-CJR), Aero Continente (OB-1765), Nuevo Continente (OB-1765), Polet Aviokompania (N300LF), Kras Air (EI-DMP) y Vision Airlines (N766VA).

Boeing B-767 de Vision Airlines al servicio de Conviasa

Foto: Alberto González Díaz