Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un avión Boeing B-767 de la compañía norteamericana Delta Airlines se salió esta mañana de la pista de aterrizaje del aeropuerto de Madrid-Barajas, cuando realizaba un aterrizaje de emergencia después de que se hubiera detectado un fallo en el tren trasero, informan fuentes aeronáuticas. No se han registrado daños personales, aunque sí un fuego leve que fue rápidamente sofocado por los bomberos del aeropuerto.

El mencionado avión había comenzado su vuelo hacia Nueva York y regresó tras confirmar que tenía problemas, por lo que los controladores de servicio le autorizaron a la utilización de la pista 32L, en la que al tomar tierra se salió de la vía. En el ala derecha del avión se produjo un boquete, cuyo origen se desconoce. Por esta razón, el aeropuerto madrileño tiene operativa desde mediodía una sola pista, a la espera de que se resuelva la situación. 

Boquete abierto en el ala derecha del avión B-767 de Delta Airlines

Foto: @ariasanna (twitter)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El panorama aéreo nacional se anima gracias a la iniciativa de las compañías extranjeras, que ven el mercado español un segmento atractivo. Hemos leído en ABC la noticia de que la aerolínea “low cost” Norwegian tendrá base en Madrid y tiene intención de establecerse también en Barcelona. La citada compañía tiene interés en volar en la red nacional y aunque con su aterrizaje en Madrid plante cara a Ryanair y Easyjet, en la barrida de pasajeros también entrarán Iberia, Iberia Express, Vueling y Air Europa.

Norwegian tiene fecha para su llegada a Madrid. Será en el primer semestre de 2014. La ministra de Fomento, Ana Pastor, ya dejó caer la noticia en estos días en una entrevista radiofónica. La compañía noruega ya tiene bases operativas en los aeropuertos de Alicante, Málaga y Las Palmas de Gran Canaria y a partir de noviembre también estará en Tenerife Sur, desde donde vuela a Noruega, Suecia, Dinamarca y Finlandia. Si finalmente Norwegian opera en el tráfico aéreo nacional, el sector promete cambios y alguna de las cuales se verá en aprietos. A buen entendedor.

Norwegian es una compañía en régimen de ascenso, como este avión B-737 serie -800

Foto: Alasdair MacLellan

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A bordo de un avión Airbus A-340 de Iberia llegó esta mañana el pasajero mil millones del aeropuerto de Madrid-Barajas, un joven colombiano llamado Alonso Fernández Ortiz, que viajó desde su embarque en Bogotá en primera clase por cortesía de la compañía. Han transcurrido 80 años desde que el entonces incipiente aeródromo madrileño comenzó su andadura.

Es curioso, cuando menos, que con la cantidad de pasajeros que mueve cada día el aeropuerto de Madrid Barajas y si no hay retrasos en la llegada de los vuelos, el afortunado haya sido un pasajero embarcado un día antes en Colombia, país en el que Iberia –la auténtica, no el sucedáneo llamado Iberia Express– tiene un mercado muy consolidado.

Por lo que dijo el aludido, Iberia le comunicó con antelación que sería el pasajero mil millones del aeropuerto de Madrid-Barajas y que tendría un recibimiento especial a su llegada. El joven en cuestión, ingeniero electricista de profesión, está en tránsito a Polonia, donde continuará sus estudios y quedó sorprendido de la presencia de los medios de comunicación que le esperaban, así como directivos de Aena y de Iberia.  

La actual T-2 se construyó a finales de la década de los años cincuenta

Mucho ha evolucionado el aeropuerto de la capital española en estos ochenta años de existencia, en los que Iberia ha sido su gran protagonista. De los 378 vuelos y 2.873 pasajeros de 1933, ha pasado a casi 375.000 vuelos y 45 millones de pasajeros en 2012. Se trata del quinto aeropuerto europeo y el décimo noveno a nivel mundial. Casi ochenta compañías vuelan a 179 destinos de 65 países en cuatro continentes.

En 1954 Iberia inauguró los vuelos a Nueva York con el legendario Lockheed Super Constellation. Por entonces el aeropuerto había superado el medio millón de pasajeros, lo que motivó la construcción de la denominada Terminal Nacional, que hoy conocemos como T-2. En 1961 se había superado el millón de pasajeros y la llegada de los primeros aviones reactores obligó a la construcción de dos pistas cruzadas.

Panorámica aérea del conjunto aeroportuario de Madrid-Barajas

En 1965, cuando el aeropuerto pasó a denominarse oficialmente Aeropuerto de Madrid-Barajas, se iniciaron las obras de ampliación de la primera pista hasta los 4.100 metros, lo que la convertía entonces en la más larga de Europa.  Unos meses después de la inauguración del puente aéreo Madrid-Barcelona en 1974, el aeropuerto registraba un tráfico de ocho millones de pasajeros.

En 1977 entró en servicio una nueva terminal de pasajeros dedicada en exclusiva al tráfico internacional, que hoy conocemos como T-1. En 1990 se superaron los 15 millones de pasajeros anuales y se decidió una nueva ampliación para satisfacer una demanda de 25 millones de pasajeros, que se convirtió en el punto de partida del denominado Plan Barajas. En diez años el tráfico se duplicó y pasó de 16 millones de pasajeros en 1990 a 32 millones en 2000. El último hito ha sido la construcción de la terminal T-4, en febrero de 2006, que puede acoger un tráfico de 70 millones de pasajeros anuales.