Juan Carlos Díaz Lorenzo

“Se me han quitado las ganas de volar. He decidido liquidar la compañía, cerrar Islas Airways. Perdí lo que no está escrito”. Estas son declaraciones de Miguel Concepción Cáceres, en una entrevista del periodista Carmelo Rivero publicada ayer en Diario de Avisos, en la que la mayor parte gira en torno al C.D. Tenerife. “Lo siento por los canarios, que ahora están en manos de un monopolio y al Ministerio de Fomento le cuesta más dinero la subvención a los residentes porque el billete se ha encarecido”, agrega.

“La competencia nos denunció ante Fomento por los descuentos a los pasajeros, y Fomento entiende que debía repercutir en la ayuda. Está en el Supremo, después de que lo perdí en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. El Ministerio me suspendió un año la subvención (17 millones de euros), y el juez le obligó a que me abonara una parte. Cuando he querido volver a volar, no me han dejado por estar en el concurso de acreedores. No lo entendí y me fui del Ministerio decidido. Se acabó. No vuelo más”, concluyó.

Islas Airways ya es historia de la aviación comercial en Canarias

Foto: Héctor Perestelo

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Finnair ha informado de los desastrosos resultados del año 2014, con unas pérdidas de 82,5 millones de euros, frente a los 23 millones de ganancias que obtuvo en 2013. La facturación descendió un 4,8%, hasta 2.284 millones de euros. El resultado bruto de explotación (Ebitda) fue de 176,6 millones de euros, un 16% menos. El resultado operativo fue también negativo con unas pérdidas de 72,5 millones de euros, frente a las ganancias de 7,9 millones de 2013.

Los costes operativos se redujeron un 2,2% en 2014, hasta 1.678 millones de euros. En el combustible fue un 4,3% inferior, hasta 660,4 millones de euros, debido a la bajada del precio del barril de brent del mercado y a la reducción de la capacidad, que decreció casi un uno por ciento. También cayó la demanda (-2,2%) y el objetivo de reducción de 200 millones de euros se superó hasta alcanzar 217 millones de reducción de coste unitario permanente, mientras que el coste de personal se redujo un 9,6%, hasta 344,5 millones.

Después de dos años en números negros, Finnair ha vuelto a números rojos

Foto: Finnair

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La crisis del transporte aéreo en Venezuela está causando estragos en el sector de las agencias de viajes, que están inmersas en una grave crisis ante las serias dificultades que existen para vender billetes aéreos internacionales. Este segmento representa su mayor fuente de ingresos y los efectos colaterales son inmediatos. Si no hay facilidad para vender, las reservas hoteleras y los paquetes turísticos también se resienten de forma considerable, informa “El Nacional”. Las agencias de viajes tienen una honra raigambre en Venezuela, donde gozan de un especial aprecio entre la clientela.

En los últimos tiempos es frecuente que las agencias pasen días e incluso semanas sin vender billetes aéreos. Las dificultades para conseguirlos son cada vez mayores y ante la escasa oferta en bolívares, ahora se suma un problema añadido: las aerolíneas venden en dólares para evitar que aumente la deuda que tiene el Gobierno bolivariano. Los quince mil puestos de trabajo que genera la industria están abocados a un drástico recorte. Fuentes del sector calculan que en los diez primeros meses de 2014, las arcas oficiales dejaron de ingresar unos 15 millones de bolívares en impuestos de billetes no vendidos.

Las agencias de viajes de Venezuela, víctimas de la crisis del transporte aéreo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

No van bien los números en Finnair. La propia compañía ha informado de que en el primer semestre del año ha registrado unas pérdidas de 52 millones de euros, cuando en igual periodo del año anterior había registrado unos beneficios de 2,4 millones de euros. Otros datos económicos dicen que los ingresos fueron de 1.109 millones de euros (-7,8 %) y las pérdidas operativas de 53,9 millones de euros, casi cinco veces más que en el primer semestre de 2013. Sólo en el segundo trimestre, las pérdidas suman casi 24 millones de euros, después de que en igual periodo del año anterior los beneficios alcanzaron la cifra de 18,1 millones de euros.

Pekka Vauramo, consejero delegado de la compañía, trata de encontrar argumentos para explicar el serio revés que sufre Finnair. Dice que los números rojos son el resultado de una reducción sustancial en los costes unitarios, debido al impacto negativo de demanda doméstica y la intensificación de la competitividad internacional en medio y largo radio. Ha sido un semestre difícil para la compañía aérea, por lo que se impone una reducción de costes e incrementar la ocupación y los ingresos, pese a que las medidas adoptadas en ese sentido no han sido suficientes.  La dirección ya ha enviado un mensaje claro a los pilotos, en el sentido de que hay que tratar de entenderse de otra manera. En costes salariales y productividad, por supuesto. Y el que avisa…

Los números no cuadran en Finnair. Hay razones externas, pero también internas

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Iberia sigue en números rojos, pero son menos rojos que hace un año. Ello tiene sus consecuencias, como es lógico, en los resultados globales de IAG, el grupo controlado por British Airways, del que también forma parte Vueling. Las pérdidas de International Airlines Group se redujeron un 42,3 % en el primer trimestre del año, hasta 184 millones de euros, frente a los 319 millones de igual periodo del año anterior. La mejoría está relacionada, fundamentalmente, con la mejor gestión en Iberia.  

De los 202 millones de euros perdidos por la compañía española en el primer trimestre de 2013, ha pasado a 111 millones en igual periodo del tiempo del año en curso. Y eso que todavía no se refleja en las cifras el efecto de los acuerdos salariales y de productividad alcanzados recientemente, pues entraron en vigor en abril pasado. Los resultados podrán mejorar si Venezuela paga, pues hay reconocidos 184 millones de euros al cambio oficial de 6,30. El volumen de pasajeros en mercado latinoamericano se redujo un 3,7 % y la capacidad un 0,6 %, aunque en abril, tras los acuerdos alcanzados, se ha aumentado la oferta.

Iberia mejora sus resultados, aunque sigue estando en números rojos

Foto: Alberto Pérez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

No es nada nuevo. Los números vuelven a ratificar lo que sabemos desde hace tiempo. Hoy hemos sabido que IAG, nombre del holding resultante de la fusión de Iberia y British Airways, transportó casi 7,5 millones de pasajeros en los dos primeros meses de 2013, con un incremento del 3,4 % en relación a igual periodo del año anterior.

Lo que nos interesa son los números de Iberia y vemos cómo sigue perdiendo tráfico. La compañía redujo su capacidad un 11,8 % y el tráfico medio cayó un 15,3 %, mientras que su hermana mayor creció un 0,7 % y mejoró su tráfico un 5,2 %, leemos en la publicación especializada Hosteltur, que se hace eco de la comunicación enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

British gana e Iberia pierde. Nada nuevo en los cielos de la aeronáutica comercial

IAG insiste en que el ERE que afecta a 3.807 personas de la compañía española, forma parte del transformación de la compañía, cuyo objetivo es introducir cambios estructurales permanentes para detener las pérdidas y crecer de forma rentable en el futuro”. El personal no lo ve así y siguen las huelgas y las manifestaciones. Y, ahora, pendientes, hasta cierto punto, de lo que diga el mediador. Pero la situación pinta mal.

La maldición parece haberse cernido sobre la compañía española. Algo que lamentamos profundamente. Un conflicto que, como ha reconocido la ministra Ana Pastor, la falta de acuerdo es malo para todos. Empresa y trabajadores “están obligados a entenderse y, por lo tanto, tienen que avanzar en ese entendimiento”, insistió. No es empeño fácil y menos cuando 3.807 personas tienen un pie en la calle, por no decir los dos.

Foto: Altair 78

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A pesar del escenario complicado en el que se mueve la aviación mundial, soplan tiempos más favorables para Finnair, la compañía nacional finlandesa. El rediseño de su estrategia comercial y reorganización de líneas está dando sus frutos. De acuerdo con los datos económicos hechos públicos por la propia empresa y referidos al primer semestre de 2012, las pérdidas se han reducido casi un 30 % y se han situado en 40,2 millones de euros, frente a los 56,8 millones de euros de igual periodo de 2011.

Se ha informado de que las pérdidas operativas (EBIT) se han reducido en un 43,9 %, hasta 38,3 millones de euros, 30 millones de euros menos que en el primer semestre de 2011. Este cambio en el escenario económico de Finnair viene dado por el incremento del volumen de negocio, del 10,5 %, que ha alcanzado la cifra de 1.186,2 millones de euros, gracias a 4,33 millones de pasajeros (+ 10,4 %), informa la edición digital de Hosteltur.

Airbus A-321 de Finnair en el aeropuerto de Helsinki-Vantaa

Sucede, además, que el crecimiento de la oferta ha sido de un 3,3 % y la demanda ha crecido un 10,2 %. ¿A qué se debe esto? El cambio de estrategia está dando mejores resultados de lo previsto. El aumento de la capacidad, la demanda de tráfico de pasajeros hacia destinos orientales y el programa de reducción de costes para ahorrar 140 millones de euros en este año, confluyen en estos números positivos, pese al lastre del precio del combustible, que en el primer semestre soportó un sobrecoste del 23 % (325,5 millones de euros).

Todo apunta a que en el segundo semestre los datos sean mejores. Se prevé que aumente su rentabilidad y también su capacidad de oferta de plazas, sobre todo en el mercado asiático (China, fundamentalmente), utilizando el aeropuerto de Helsinki-Vantaa como “hub” de intercambio, lo que ahora tiempo a los pasajeros. Al mismo tiempo, el nivel de servicio a bordo se mantiene en los estándares característicos de esta compañía, que el próximo año celebrará su 90º aniversario.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo