Juan Carlos Díaz Lorenzo

Flaco favor le hace la empresa de handling Swissport a la aerolínea Norwegian si no consigue mejorar los tiempos de facturación y embarque. Pudimos comprobarlo personalmente hace unos días, cuando tuvimos la ocasión de volar por primera vez en esta aerolínea en la línea Tenerife Norte-Madrid. En ambos casos, 30 minutos de retraso en el despegue del avión sobre la hora programada. Y eso no puede ser. O, mejor dicho, no debe ser, porque tiene solución.

Habíamos volado en otras ocasiones en Norwegian al norte de Europa, con indudable satisfacción. Magnifico servicio a bordo del Boeing B-737 serie -800 y comodidad de los asientos, además de wi-fi. Pero en nuestra primera experiencia en la línea Tenerife Norte-Madrid, deja mucho que desear. Sobre todo en la facturación y el embarque en la terminal T-1 de Madrid. Un solo mostrador para 180 pasajeros –el vuelo venía lleno– y dos mostradores para Helsinki con apenas pasajeros y el personal cruzado de brazos, mientras la cola del vuelo a Tenerife apenas avanzaba. Cuarenta minutos después de llegar pudimos facturar.  

No todo reluce en la línea Madrid-Tenerife Norte de Norwegian

De modo que las ocho de la mañana, hora programada de salida de Madrid-Barajas, los pasajeros estábamos en cola en la puerta de embarque. El avión, aparcado cerca de la terminal de carga, de modo que el tránsito se hizo mediante varios viajes de jardinera casi a cuentagotas. Las maletas de mano de los últimos en embarcar no cabían en los portaequipajes de la cabina, por lo que tuvieron que ser facturados en bodega. Suerte que en Tenerife Norte los tiempos de recogida son más cortos, porque a la ida en la T-1 la espera por la maleta fue de una hora. Exactamente una hora.  

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Vuelven los controladores aéreos, en este caso los de Francia, a hacer de las suyas y ya van por el segundo día. Este jueves, la mitad de los vuelos programados en el país vecino, han tenido que ser cancelados. La situación afecta, además, a un número importante de vuelos desde España, especialmente los aeropuertos de Barcelona, Madrid, Valencia y Alicante con destino a París y las principales ciudades de destino, así como Ginebra y Bruselas.

Otro país muy afectado es Alemania, sobre todo el aeropuerto de Francfort. Sólo Lufthansa ha cancelado hoy 25 vuelos con destino a varias ciudades francesas. En el otro lado, los controladores dicen que están sobrecargados de trabajo y quieren más personal y mejores condiciones. El Sindicato Nacional de Controladores Aéreos (SNCTA) ha convocado nuevas huelgas para los días 16, 18 y 29 de abril y 2 de mayo.

La huelga en Francia también causa alteraciones en España

Foto: TVE / controladoresaereos.org

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Veinticinco años de existencia y una celebración ramplona de la efeméride no han sido suficientes, por lo visto, para que alguna de las cabezas pensantes y con capacidad de decisión de la marca comercial Binter Canarias, de esos que tanto se jactan en su supuesta vocación de servicio, piensen de verdad a favor de sus clientes, que así es como llaman ahora a los pasajeros de toda la vida. La mediocridad en la calidad del servicio es la nota dominante de la aerolínea que ejerce un papel de monopolio de facto en la región y tiene un traje hecho a la medida. Y para muestra un botón.

Llovía esta mañana a cántaros en el aeropuerto Tenerife Norte-Los Rodeos, en el momento del embarque del vuelo NT 120. El personal de rampa debidamente provisto de sus chubasqueros y los pasajeros mojándose mientras subían por la escalerilla del avión. Lamentable. ¿Nadie en Binter ha sido capaz de pensar en una solución para estos casos? ¿Nadie ha pensado en la necesidad de tener unos paraguas y evitar en lo posible un espectáculo tercermundista?.

Los pasajeros, uno a uno, se mojan en el recorrido hasta la puerta del avión

El espectáculo es lamentable y se repite cada vez que llueve

Retraso de 50 minutos en la salida con la excusa de causas meteorológicas, pese a que el avión asignado estaba aparcado en la plataforma desde hacía rato. Dos cambios de puerta por megafonía y un tercero a viva voz de alguien –suponemos que de Atlántica de Handling–, pues vestía de paisano y ahí fuimos los pasajeros de un lado al otro de la terminal, hasta que finalmente pudimos embarcar e hicimos un vuelo francamente desagradable en la aproximación al aeropuerto de Gran Canaria. El piloto, amable, tuvo el gesto de pedir disculpas por el retraso.

En el exterior sigue lloviendo. El retraso acumulado es de 50 minutos

Regreso en el vuelo NT 165, que comenzó su embarque con suficiente antelación. Todo el pasaje a bordo antes de las 16 horas, que era la salida oficial y el avión se puso en marcha quince minutos después. Nadie se dio por aludido con los clientes que pagan por adelantado para recibir un servicio que tiene en la puntualidad uno de sus atributos fundamentales. El tiempo de los pasajeros también es importante y en este caso no parece que fuera problema de mal tiempo en el aeropuerto de destino, donde lucía el sol a nuestra llegada. La dirección de la compañía haría bien en tomar cartas en el asunto y pensar más y mejor en sus clientes, si es que la niebla de la opulencia de sus propietarios le permite ver el bosque.  

De las tarifas de Binter Canarias en su 25º aniversario hablaremos en otro momento con más detenimiento, pues el asunto así lo requiere. Tenerife Norte-Gran Canaria-Tenerife Norte, 71,48 euros. Precio de hoy. Por 30 ó 40 euros más, podemos volar Tenerife Norte-Madrid-Tenerife Norte a bordo de un avión Boeing B-737 serie -800 en dos horas y media de vuelo y tomamos café en la capital del Reino. Por ese mismo precio, podemos volar en una excelente “low cost” llamada Norwegian entre Gran Canaria y Copenhague. Aquí pasa algo. Por cierto, ¿quién controla el cumplimiento de lo establecido en cuanto a tarifas en las Obligaciones de Servicio Público?.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En los últimos días hemos advertido algunas actuaciones preocupantes de Binter en la isla de La Palma. Vuelos que se retrasan de 40 minutos, estando el avión aparcado en pista como el pasado sábado, 27 de octubre, informan pasajeros afectados, con el vuelo programado para las 17,30 h y salió a las 18,10 h, lo mismo que el vuelo de Lanzarote de las 18 horas, que llegó con 50 minutos de retraso, por supuestas razones de “tráfico aéreo”. Lo curioso del caso es que fueron los pasajeros los que acudieron a reclamar información sobre la salida de su vuelo, porque la compañía no informó en tiempo y forma.

O ayer, domingo, 28 de octubre, en que empataron dos vuelos a media tarde e hicieron esperar a los pasajeros del primero de ellos (programado para las 15 h) al menos una hora. ¿Es esta la política calidad del servicio que nos espera a partir de ahora, desde la abrupta desaparición de Islas Airways y el protagonismo de monopolio de facto? Porque si es así estamos asistiendo al principio de una muy mala relación entre la compañía y sus clientes, que pagan por adelantado para un servicio que no reciben en las condiciones establecidas.

Binter debe cuidar detalles e informar a sus pasajeros, que pagan por adelantado

Foto: Rubén Cabrera Jiménez