Juan Carlos Díaz Lorenzo

Apreciamos el esfuerzo que hace Canaryfly por hacer posible cada día las líneas que enlazan las islas de Tenerife, La Palma, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. En su flota tiene cuatro aviones aviones ATR-72, tres de ellos ex Naysa, ex Binter, matrículas EC-GRP, EC-GQF y EC-GRU, que han reforzado su programación. Tienen sus años, aunque están bien mantenidos, pues de ello se ocupa el servicio de mantenimiento de Binter, lo cual es una garantía.

Bien es verdad que apreciamos algunos detalles mínimos a bordo que deberían ser subsanados, como nuestros lectores pueden ver en la foto adjunta. La imagen es importante, pese a la falta de civismo de los pasajeros que lo han causado. Y entendemos que no cuesta tanto reponerlo. Seguro que Régulo Andrade, que se ha estrenado hace poco en la dirección de la aerolínea, supervisará muchos detalles que habrán de fortalecer la imagen y el servicio de Canaryfly.

Pequeños detalles a cuidar en Canaryfly

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Veinticinco años de existencia y una celebración ramplona de la efeméride no han sido suficientes, por lo visto, para que alguna de las cabezas pensantes y con capacidad de decisión de la marca comercial Binter Canarias, de esos que tanto se jactan en su supuesta vocación de servicio, piensen de verdad a favor de sus clientes, que así es como llaman ahora a los pasajeros de toda la vida. La mediocridad en la calidad del servicio es la nota dominante de la aerolínea que ejerce un papel de monopolio de facto en la región y tiene un traje hecho a la medida. Y para muestra un botón.

Llovía esta mañana a cántaros en el aeropuerto Tenerife Norte-Los Rodeos, en el momento del embarque del vuelo NT 120. El personal de rampa debidamente provisto de sus chubasqueros y los pasajeros mojándose mientras subían por la escalerilla del avión. Lamentable. ¿Nadie en Binter ha sido capaz de pensar en una solución para estos casos? ¿Nadie ha pensado en la necesidad de tener unos paraguas y evitar en lo posible un espectáculo tercermundista?.

Los pasajeros, uno a uno, se mojan en el recorrido hasta la puerta del avión

El espectáculo es lamentable y se repite cada vez que llueve

Retraso de 50 minutos en la salida con la excusa de causas meteorológicas, pese a que el avión asignado estaba aparcado en la plataforma desde hacía rato. Dos cambios de puerta por megafonía y un tercero a viva voz de alguien –suponemos que de Atlántica de Handling–, pues vestía de paisano y ahí fuimos los pasajeros de un lado al otro de la terminal, hasta que finalmente pudimos embarcar e hicimos un vuelo francamente desagradable en la aproximación al aeropuerto de Gran Canaria. El piloto, amable, tuvo el gesto de pedir disculpas por el retraso.

En el exterior sigue lloviendo. El retraso acumulado es de 50 minutos

Regreso en el vuelo NT 165, que comenzó su embarque con suficiente antelación. Todo el pasaje a bordo antes de las 16 horas, que era la salida oficial y el avión se puso en marcha quince minutos después. Nadie se dio por aludido con los clientes que pagan por adelantado para recibir un servicio que tiene en la puntualidad uno de sus atributos fundamentales. El tiempo de los pasajeros también es importante y en este caso no parece que fuera problema de mal tiempo en el aeropuerto de destino, donde lucía el sol a nuestra llegada. La dirección de la compañía haría bien en tomar cartas en el asunto y pensar más y mejor en sus clientes, si es que la niebla de la opulencia de sus propietarios le permite ver el bosque.  

De las tarifas de Binter Canarias en su 25º aniversario hablaremos en otro momento con más detenimiento, pues el asunto así lo requiere. Tenerife Norte-Gran Canaria-Tenerife Norte, 71,48 euros. Precio de hoy. Por 30 ó 40 euros más, podemos volar Tenerife Norte-Madrid-Tenerife Norte a bordo de un avión Boeing B-737 serie -800 en dos horas y media de vuelo y tomamos café en la capital del Reino. Por ese mismo precio, podemos volar en una excelente “low cost” llamada Norwegian entre Gran Canaria y Copenhague. Aquí pasa algo. Por cierto, ¿quién controla el cumplimiento de lo establecido en cuanto a tarifas en las Obligaciones de Servicio Público?.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo