Juan Carlos Díaz Lorenzo

El Sepla ha sido tradicionalmente un feudo controlado por pilotos de Iberia, aunque en sus filas los haya de todas las compañías. Ahora acaba de producirse un cambio en la presidencia del sindicato que, por primera vez en su historia, recae en un piloto de Air Europa. Javier Gómez Barrero, comandante de Air Europa y hasta hace poco vicepresidente, releva a Javier Martínez de Velasco, que deja el cargo tras haberse acogido al ERE voluntario de Iberia.

Gómez Barrero tiene por delante dos años hasta finalizar el mandato ordinario establecido en las elecciones a la mesa rectora de Sepla, celebradas en noviembre de 2013. En los últimos seis años de la presidencia de Martínez de Velasco, la estrategia del sindicato de pilotos se ha centrado en reforzar los departamentos internacionales de SEPLA, con el fin de afianzar su posición en las asociaciones supranacionales de pilotos como ECA (European Cockpit Association) e IFALPA (International Federation of Air Lines Pilot’s Associations), que son interlocutoras directas de los organismos internacionales de aviación.

Javier Gómez Barrero es comandante del Airbus A330 en Air Europa, donde vuela desde hace más de 27 años. Tiene una trayectoria interesante, pues además de piloto de transporte de línea aérea, también es graduado superior en Gestión de Empresas Aeronáuticas y Operaciones Aéreas, ha sido Inspector del Estado en las Compañías Españolas de Tráfico y Servicios Aéreos (DGAC) y funcionario de Carrera en excedencia (Cuerpo especial Oficiales de Aeropuertos).

Javier Gómez Barrero, presidente del sindicato Sepla

Foto: @twitter

Juan Carlos Díaz Lorenzo

“La negociación en Vueling no avanza”, denuncia el sindicato de pilotos Sepla, después de cinco meses de reuniones con la dirección de la compañía en el marco del que será el segundo convenio colectivo de pilotos de la compañía “low cost” salarial del grupo IAG. “Ésta no parece dispuesta a ceder un ápice en el que está siendo el principal escollo: el salario de los copilotos noveles”, afirma la sección sindical.

La estrategia de la sección sindical de Sepla en Vueling pasa por tres objetivos: el reconocimiento al “gran esfuerzo llevado a cabo durante estos  años” por el colectivo de pilotos, así como “la mejora de su calidad de vida con unas programaciones inspiradas en las grandes compañías y mejorar el paquete de beneficios sociales, que apenas se abordó en el primer convenio”.

Vueling es la única compañía española que crece en momentos difíciles

Sepla ha pedido “en reiteradas ocasiones” que la compañía cumpla con “mejorar las condiciones salariales de estos pilotos en el momento en que la empresa empezara a remontar en el mercado. Y es que el contexto en que se mueve la compañía ahora difiere mucho del de hace cinco años, cuando la empresa aún sufría las pérdidas derivadas de la fusión con Clickair. Es por ello que aceptamos unos salarios muy por debajo de los de mercado, siempre y cuando éstos se revisaran para el segundo convenio si la empresa se encontraba en expansión”.

Los pilotos argumentan que cinco años después, Vueling ha experimentado el mayor crecimiento de una compañía aérea española en los últimos tiempos, “y aun así la empresa se niega a mejorar unas condiciones en ocasiones muy precarias”, según dice Andrea Calcagni, delegado de la sección sindical, pues en su opinión “Vueling ha olvidado que nosotros hemos contribuido más que nadie a su crecimiento y consolidación en el mercado”.

Foto: FTDG

Juan Carlos Díaz Lorenzo

No es nada nuevo. En estos días, los señores del Sepla –culpables, en parte, de la situación a la que ha llegado Iberia– esgrimen el argumento de que el laudo que puso fin al conflicto entre el colectivo y la dirección de la compañía, no ha impedido el crecimiento de la filial “low cost” salarial en el medio y corto radio. Al contrario, ha crecido en detrimento de la matriz y opera el número de aviones que tenía previsto.

El sindicato de pilotos, bastante disminuido en su capacidad de acción en los últimos tiempos, sale al paso de unas declaraciones del consejero delegado de Iberia, Fernando Candela, en las que había asegurado que la filial no podía crecer en el aeropuerto de Barajas debido a las restricciones que el laudo arbitral había establecido en cuanto a la contratación de pilotos. Iberia defiende que el citado aeropuerto ya tiene una compañía de bajo coste y coincide con el anuncio del Ministerio de Fomento de atraer a más compañías del mismo tipo a la citada instalación.

Iberia Express tiene de su matriz solo el nombre. El resto, de mal en peor

Si los gestores de Iberia hubieran llevado a sus términos los acuerdos contemplados en el laudo, Iberia Express podría tener ahora medio centenar de aviones –en la actualidad son 15– frente a los 42 de la matriz. En los ocho primeros meses de 2013, Iberia Express ha volado quince aviones y ha sumado 33.840 horas, mientras que Iberia ha seguido un camino opuesto, pues en el mismo periodo de tiempo con 66 aviones ha volado 82.800 horas, frente a las 128.304 horas de igual periodo de 2012.

Se lamenta el Sepla de que el crecimiento de Iberia Express ha sido posible debido a la pérdida de flota de Iberia y los recortes impuestos por la empresa, que han supuesto, entre otros aspectos, el despido de unos 3.200 trabajadores y una rebaja salarial del 26 % para el personal de vuelo y del 18 % para el personal de tierra. Sin contar, entre otras consideraciones, una sensible merma de la calidad del servicio a bordo, que ha caído en picado en la filial de bajo coste salarial, con unos asientos incómodos en el afán de llevar cuantos más pasajeros mejor a iguales tarifas que la matriz, o más caras.

Foto: Tave Myliu