Juan Carlos Díaz Lorenzo

En la búsqueda de estrategias que capten la atención de los clientes, Iberia Express ofrece en Canarias unas tarifas más reducidas condicionadas a la compra del billete ida y vuelta, con precios desde 27 euros por trayecto para residentes. Del mismo modo que también tiene tarifas especiales a otras capitales españolas pasando por Madrid, caso de Tenerife-Asturias, desde 69 euros por trayecto en clase turista y 97 euros por trayecto en clase business express.

Parece que la competencia les está haciendo daño y lo tienen bien merecido, habida cuenta de la discutible la política comercial que han tenido hasta el momento. Sin olvidar las quejas, cada vez más frecuentes, de la estrechez de los asientos de los aviones de Iberia Express. Ese sufrimiento al que la aerolínea del grupo IAG somete a sus pasajeros en su afán desorbitado, puede evitarse perfectamente en otras compañías y hoy tenemos donde elegir.

Iberia Express trata de captar clientela. La competencia está haciendo daño

Foto: Iberia Express

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Las grandes aerolíneas tratan de rentabilizar las categorías superiores, cuyas tarifas son prohibitivas para la mayoría de los pasajeros. American Airlines ha anunciado que introducirá a finales de 2016 la denominada clase económica premium en su flota internacional de fuselaje ancho. Estará a caballo entre la clase ejecutiva y la clase turista.

El tipo de asiento permitirá más espacio para las piernas, más amplitud, entretenimiento personal a elegir, audífonos de reducción de ruido, prioridad en el registro y embarque, concesión de equipaje registrado, estuches personales, servicio de comida mejorado,  licores, cervezas y vinos. Para este segmento existe una clientela que se lo puede permitir, sin los precios desorbitados de la clase ejecutiva.

El primer avión de American equipado con la clase económica premium será el Boeing 787 serie -900, que entrará en servicio a finales de 2016. Esta categoría también será instalada en el Airbus A350, cuando llegue en 2017. Otros modelos de aviones será toda la flota Boeing 777-300ERs, 777-200ERs, 787-8s y Airbus A330s durante los próximos tres años.

Las categorías superiores no están al alcance de la mayoría de los pasajeros

Foto: American Airlines

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Canaryfly nos ha dado una buena noticia. Dice que ha rebajado el precio de sus billetes hasta un 16 %y ha incrementado el número de plazas disponibles en las tarifas más económicas. El transporte aéreo es una necesidad vital en Canarias, de ahí que noticias como ésta sean bien recibidas. La aerolínea ha incorporado recientemente un avión ATR-72 procedente de Naysa, que antes lo fue de Binter y parece ser que antes de verano tendrá otro del mismo modelo y procedencia. Son aviones entrados en años, pero bien mantenidos por el servicio técnico de Binter, lo cual es una garantía.

La política tarifaria es de gran importancia. Suponemos que de una parte influye la caída del precio del combustible y, de otra, pretende mejorar los coeficientes de ocupación. Para residentes, un billete Tenerife Norte-La Palma tiene un precio mínimo de 20,13 euros por trayecto, a lo que hay que sumarle tasas aeroportuarias y la gestión online, con lo que el billete ronda los 25 euros como precio final. Lanzarote-Gran Canaria, 24,90 euros; Tenerife-Gran Canaria, 19,90 euros; Tenerife-Lanzarote vía Gran Canaria, 33,50 euros; La Palma-Gran Canaria vía Tenerife Norte, 31,24 euros.

Canaryfly tiene un ATR-72 procedente de Naysa, ex Binter Canarias

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Iberia Express, el sucedáneo de la gran Iberia venida a menos, celebra en estos días sus diez millones de pasajeros en tres años de existencia. Para celebrarlo se les ha ocurrido la idea de convertir el Domo Complutense en el “Express Experience”, en el que durante tres días se da acceso libre para viajar en un vuelo único a Tenerife. Y decimos lo de pasajeros enlatados porque Iberia Express es la aerolínea más incómoda en la que hemos viajado en nuestra vida, pues el espacio disponible para las piernas es el más estrecho que hemos conocido junto a Vueling, que es harina del mismo costal.

A Iberia Express nos la han impuesto en Canarias, sí o sí y muy poco o nada tiene que ver con la gran Iberia, aquella compañía de la que siempre nos hemos sentido orgullosos. Con un mercado en parte cautivo, traspasado desde la matriz, han bajado mucho los costes del personal de vuelo y de tierra y, sin embargo, las tarifas son, muchas veces, de aerolínea de primera clase. Y nada más lejos de la realidad. Nunca valoraremos lo suficiente la desaparición de Spanair, pues a la vista está como Iberia Express, Vueling y Air Europa se reparten un jugoso pastel. A pesar de la bajada del precio del petróleo, las tarifas –en el caso de Canarias– son muchas veces prohibitivas.

Iberia Express ahorra incluso en imagen externa. Pero las tarifas son otra cosa

Foto: Alberto Pérez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Iberia Express, el insufrible sucedáneo de Iberia, uno de los integrantes del duopolio que está sacando extraordinaria tajada en las líneas de Canarias –el otro es Air Europa– ha sacado una nueva tarifa “business express”, con descuentos de hasta el 50 % en los vuelos al archipiélago. Que pueden ser del 60 % en los destinos europeos y del 35 % en el caso de Baleares. Tiene unas condiciones especiales, como son la compra anticipada (una semana antes de la salida del vuelo), estancia mínima de tres días o noche del sábado y contempla cambios y el reembolso con un cargo adicional.

En el gallinero, es decir, en la clase turista, que es donde viaja el común de los mortales, el trato de Iberia Express ya es conocido. Asientos con muy poco espacio para las pìernas, incomodidad garantizada durante el vuelo y unas tarifas casi siempre desorbitadas. Al menos en el caso de Canarias, donde la aerolínea del holding IAG hace caso omiso a las reiteradas peticiones de la clase política canaria. Qué lejos quedan los tiempos en los que la madre Iberia era un orgullo legítimo. Hay mejores “low cost” que ésta, sin duda, sólo que no vuelan entre Canarias y Madrid, excepto Ryanair.

Iberia Express relevó a Iberia en las líneas de Canarias. De pena

Foto: Daniel Santos

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Uno de los pocos políticos canarios que demuestra interés frecuente por el transporte aéreo que tiene que ver con Canarias es el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso. Es persona confiable y trabajador y tiene nuestra consideración. No lo pensó dos veces cuando le exigió a Binter que incluyera escalas en su isla en las conexiones con África, y la aerolínea que comanda su correligionario Rodolfo Núñez acabó cediendo a las presiones, aunque a medias. Lástima que no haga lo mismo con el abuso de las tarifas interinsulares, donde el casi monopolio de facto hace lo que le viene en gana.

Ahora, Carlos Alonso quiere reunirse con las compañías nacionales que operan entre Canarias y la Península –Iberia, Air Europa y Vueling– para tratar de abaratar  los precios de los billetes, especialmente en verano. Las aerolíneas españolas se están forrando a costa de los residentes en Canarias, y aplican unas tarifas excesivas. Ha bajado el precio del combustible, pero no el precio de los billetes. Nunca lamentaremos lo suficiente la desaparición de Spanair y la intención de crear una aerolínea propia, como parece que tiene intención Ashotel, nos parece inviable. ¿Por qué no lo ha hecho Binter, donde tantas afinidades convergen?

Las aerolíneas nacionales y regionales sacan buena tajada en Canarias

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cuando Iberia vendió la filial Binter Canarias, cediendo a los intereses políticos del momento, una de las razones por las que la entonces compañía de bandera quería quitarse de encima a la filial regional se debía a la presión abusiva del colectivo de pilotos, reunidos en torno al Sepla, que muchas veces utilizó a Binter para sus fines y apetencias en la compañía matriz. Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que se rompió. Si hiciéramos aquí una relación de las pretensiones fuera de contexto de algunos de sus dirigentes sindicales, los lectores podrían decir que exageramos. Nada más lejos de la realidad.

Muchos de aquellos que en otro tiempo abusaron y renegaron de la madre Iberia, abrazaron entusiasmados a los nuevos gestores de la aerolínea regional. Lo que no podían intuir era lo que les esperaba a corto plazo. Roma no paga traidores. Y llegó la guadaña, en forma de despidos jugosos –algunos llegaron a 600.000 euros, así como lo leen– y otros, más prudentes y temerosos de lo que les podía esperar, entraron por el aro de la nueva dirección. A costa de recortes salariales, que superan el 40 % y de determinadas prebendas, todo con tal de volar en casa, pues fuera de las islas los privilegios que aquí tienen –y eso que han perdido bastantes– se echan mucho de menos.  

Binter tiene el negocio asegurado. Pocos hay tan rentables en Canarias

El desmantelamiento de la Binter original –una maniobra bien calculada y dirigida con indudable éxito por Rodolfo Núñez– se ha llevado a cabo con precisión meridiana. Ahora, dos aerolíneas “low cost” salariales llamadas Naysa y Canair, realizan casi toda la programación a unos costes sensiblemente inferiores. Pilotos y TCP´s baratitos, que la cola que hay en la calle es considerable. Se acabaron los abusos en forma de “plan charlie” y otras maniobras sindicales. Y, a cambio, tarifas caras, abusivas en muchos casos, pues hay que recuperar la descomunal liquidación en cifras millonarias que se hizo de los pilotos, muchos de ellos excelentes profesionales, muy curtidos en los cielos regionales y una garantía absoluta cuando la meteorología no acompaña.

Desde entonces, la marca comercial Binter figura entre las más puntuales de Europa. Y hasta recibe premios. No tiene nada de extraño. Los pilotos saben que el que se mueve no sale en la foto. Las obligaciones de servicio público garantizan la continuidad de Binter y pone reparos a posibles competidores. ¿Quién controla las tarifas?. Ha bajado el precio del combustible pero no lo repercute en el precio de los billetes. Ahora quieren tapar la boca con 75.000 plazas supuestamente baratas. Canaryfly, no se engañen, es más de lo mismo. Hay rumores de que accionistas de Binter tienen intereses en esta mediocre aerolínea, que vuela con aviones entrados en años y tarifas casi iguales. Sabemos que hay órdenes de no molestarse mutuamente. Lo único que nos alienta para volar en ella es que tiene buenos pilotos, algunos procedentes de Islas Airways y que el mantenimiento se lo hace Binter. Y poco más.

Foto: Alberto Pérez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La marca comercial Binter, operada por dos aerolíneas “low cost” salariales llamadas Naysa y Canair, necesita acallar las voces cada vez más numerosas (excepto la de la mayoría de los políticos canarios) que se quejan de la carestía de las tarifas en los vuelos interinsulares. En un alarde de generosidad ha puesto a la venta nada menos que 75.000 plazas entre los meses de febrero y junio, a un precio de 20,25 euros el trayecto, con la condición de comprar billete de ida y vuelta. La oferta estará disponible hasta agotar existencias.

Todo lo que sea abaratar y facilitar el transporte aéreo y marítimo entre islas es bien recibido. También ha bajado el precio del combustible, aunque tenemos dudas de que Binter lo repercuta en el precio de los billetes, con la excusa, ya conocida, de que el combustible se contrata con antelación. Los canarios seguimos pagando el costoso desmantelamiento de la Binter original, en la que la mayoría de los pilotos se fueron a la calle con jugosas indemnizaciones.  

Binter ofrece 75.000 plazas a poco más de 20 euros entre febrero y junio

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En diversas ocasiones nos hemos ocupado en esta misma sección de las tarifas de los vuelos interinsulares, que son “escandalosamente caras” en proporción al trayecto, como bien afirma José Hernández Cabrera, director de Somer Consulting. “Por este motivo es altamente improbable que un turista que llegue a una isla mayor se desplace a visitar una isla menor. Tenerife y Gran Canaria (que tienen más conectividad) salen beneficiadas a expensas de las islas menores”, agrega.

“¿Y por qué son tan caros los vuelos en Binter?”, se pregunta Hernández Cabrera. “Porque es un monopolio derivado de una ley intervencionista llamada Obligaciones de Servicio Público. Cada vez que los políticos quieren “mejorar” el libre funcionamiento del mercado terminan perjudicando a los consumidores”, afirma. Y para muestra un botón. Tarifas disponibles en página web para el 22 de enero de 2015. Madrid-Tenerife Sur (Ryanair), 62,77 €. Tenerife Norte-El Hierro (Binter), 50 € (no residente). Así los turistas lo tienen muy complicado.   

Las tarifas de Binter son abusivas en relación al trayecto realizado

Foto: Tave Myliu

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Del mismo modo que criticamos con contundencia, en esta misma sección, las tarifas de CanaryFly, y dijimos que nos parecen un abuso, hemos de hacer una necesaria aclaración. Algunos usuarios habituales de la aerolínea nos han llamado al respecto y no nos duelen prendas. Las tarifas que publicamos corresponden a no residentes y aún así nos siguen pareciendo muy caras por cuanto impiden que turistas, por ejemplo, puedan viajar entre islas a precios razonables.

Para residentes (bonificación del 50%) y si lo hiciéramos, por ejemplo, el próximo viernes 19 de diciembre en la línea Tenerife Norte-La Palma, la tarifa más barata disponible en estos momentos es de 25,50 € y la más cara 36,50 €. Para el regreso el día 21 de diciembre, la franja tarifaria disponible incluso es más amplia, pues oscilan entre 20,50 € y 33,50 €. Quizás sería recomendable un cambio de ubicación del acceso a “No residentes” y ”Residentes” que encontramos en la página web de la aerolínea.

Las tarifas de CanaryFly para pasajeros residentes se mueven dentro de lo razonable